Un vídeo denuncia las condiciones de vida de los animales en el zoológico de Rabat

Entrada del Jardín Zoológico de Rabat.

El 24/07/2026 a las 09h53

El zoológico de Rabat vuelve a estar en el centro de la polémica tras la difusión de un vídeo realizado por un activista español. Con imágenes como prueba, el creador de contenido denuncia las condiciones de vida de algunos animales y reabre el debate sobre la gestión y el seguimiento del Jardín Zoológico de Rabat.

Ampliamente difundido en las redes sociales, un vídeo grabado por Mario Xtrauss, creador de contenido español comprometido con la defensa del bienestar animal, está generando un intenso debate entre los aficionados a los zoológicos y el público en general.

Desde los primeros minutos, el tono queda claro. Frente a algunos recintos, Xtrauss no oculta su indignación. «Este animal sufre una infección, es trágico», afirma al referirse a un elefante visiblemente debilitado. Más adelante habla de «un macho joven en un estado preocupante, extremadamente delgado, con las caderas muy marcadas», al señalar a un chimpancé «condenado al aburrimiento, viendo pasar el tiempo, rodeado de vallas electrificadas».

Mario Xtrauss también denuncia comportamientos que considera indicativos de malestar. «Golpea los cristales para llamar la atención», dice sobre un animal en cautividad, mientras que un ibis aparece filmado «jugando con un plástico o un trozo de basura». Sus críticas se extienden además a varias instalaciones que considera excesivamente mineralizadas. «La dinámica de este centro es puro hormigón», sentencia, denunciando igualmente «agua sucia, con trozos de pan y materia en descomposición» en algunas piscinas.

Más allá de casos concretos, Xtrauss cuestiona la coherencia global del proyecto. Recuerda que el zoológico de Rabat se presenta como un actor destacado en la conservación de especies y alberga, entre otros, «la mayor población de leones del Atlas del mundo», una especie extinguida en estado salvaje. «¿Puede un zoológico convertirse en un punto de inflexión para la conservación de la fauna del país donde se encuentra?», se pregunta, al tiempo que considera que «la promesa de conservación parece servir sobre todo para mejorar la imagen del centro».

No obstante, el vídeo no se limita a una crítica. El youtuber reconoce varios aspectos positivos, especialmente en el reptilario y en algunas instalaciones dedicadas a especies autóctonas. Elogia «un recinto inmenso» para el agama, con «vegetación natural, zonas para tomar el sol» y posibilidades para trepar. Las tortugas griegas disfrutan, según él, de «un clima ideal, con escondites y abundante alimento», mientras que algunas instalaciones para reptiles le parecen «limpias» y «en general adecuadas».

Algunas instalaciones incluso destacan de forma especial. Las tortugas radiadas disponen de un espacio «muy limpio, con plantas naturales, agua muy limpia y acceso al exterior». Del mismo modo, el recinto de los macacos de Berbería es descrito como «bien adaptado», con «interacciones sociales, crías jugando» y un entorno que considera coherente con su hábitat.

Ese contraste recorre todo el vídeo. Xtrauss contrapone recintos amplios pero vacíos —«aunque el espacio sea grande, está vacío. Imagina pasar toda tu vida aquí», comenta al referirse a un rinoceronte solitario— con otros mejor concebidos, donde los animales parecen mostrarse más activos.

Otro de los aspectos que señala es la falta de enriquecimiento ambiental para determinadas especies, especialmente las aves. «No tienen nada que hacer aparte de comer», lamenta al hablar de loros mantenidos en espacios demasiado poblados. «Estos animales necesitan estimulación mental, rompecabezas y desafíos», insiste, considerando que este aspecto sigue estando muy infravalorado.

La difusión de este vídeo viral llega como una oportuna señal de alerta. Reaviva las dudas en torno a un parque que, cuando abrió sus puertas en 2012, gozaba de una imagen muy positiva y despertaba un gran entusiasmo entre el público. Cada vez son más los visitantes que, a través de las redes sociales, denuncian un deterioro progresivo del recinto, con una disminución del número de animales, un empobrecimiento de la biodiversidad y unas infraestructuras que han ido perdiendo calidad. Un conjunto de factores que, según el artículo, reclama una reacción rápida de las autoridades competentes, en particular del Ministerio de Agricultura, para corregir la situación y devolver al Jardín Zoológico de Rabat el atractivo y el prestigio que lo caracterizaron en sus primeros años.

Por Wadie El Mouden
El 24/07/2026 a las 09h53