Las obras continúan a un ritmo sostenido y durante las 24 horas del día en el proyecto de construcción del puente más largo del Reino, que se eleva sobre el Oued Sakia El Hamra, en la ciudad de Laâyoune. «El proyecto registra actualmente un porcentaje de ejecución superior al 50%», confirma Mbarek Fancha, director central del proyecto de la vía rápida Tiznit-Dakhla. Las obras entran así en su fase arquitectónica más delicada y sensible: la construcción del tablero del puente mediante la técnica del «hormigón pretensado».
«Esta etapa crucial exige la movilización de equipos excepcionales y un alto nivel de conocimientos especializados en ingeniería, habida cuenta de su impacto directo en la solidez y la durabilidad de la obra», explica el responsable.
El proyecto cuenta con una impresionante movilización humana, que alcanza los 850 trabajadores, entre ellos más de 35 ingenieros y expertos. Estos equipos trabajan contrarreloj mediante un sistema continuo organizado en torno a tres turnos rotativos, con el fin de cumplir los plazos contractuales y garantizar, al mismo tiempo, los más altos estándares de calidad y seguridad.
En declaraciones a Le360, Mbarek Fancha repasó los duros desafíos climáticos y naturales a los que se enfrentan los equipos técnicos en la región. Entre las principales dificultades figuran el elevado nivel de salinidad, que afecta a los materiales y las estructuras, los fuertes vientos y las altas temperaturas, sin olvidar los problemas vinculados a la acumulación de arena, especialmente durante las intervenciones realizadas a alturas vertiginosas de hasta 50 metros.
Subrayó que superar estos obstáculos obligó a adoptar soluciones técnicas avanzadas y a mantener un apoyo logístico permanente.
أشغال جسر وادي الساقية الحمراء بالعيون تبلغ 50%. le360
Fancha abordó también los datos técnicos y las dimensiones de la obra. Indicó que el coste total de construcción del puente asciende a 1.400 millones de dirhams. Precisó que esta obra monumental se extiende a lo largo de 1.560 metros y tiene una anchura de 21,4 metros.
«Las obras de los cimientos profundos, anclados a 50 metros bajo tierra, ya han concluido. Estas especificaciones técnicas se enmarcan en la concepción adoptada para la obra, con el fin de garantizarle una resistencia y una vida útil de al menos 100 años», explica, por su parte, Mohamed Belfarhounia, responsable del acondicionamiento del puente.
Este proyecto estructurante se inscribe en el modelo de desarrollo global puesto en marcha por el rey Mohammed VI en 2015 en las provincias del Sur. Constituye un eslabón esencial del eje viario de la vía rápida Tiznit-Dakhla.
Se espera que este puente contribuya a reducir las distancias y a agilizar el tráfico. Reforzará así el posicionamiento de Laâyoune como polo económico que conecta el norte y el sur del Reino, al tiempo que ofrecerá una apertura terrestre hacia el interior del continente africano. Todo ello se produce en paralelo a los avances tangibles registrados en las obras del puerto Dakhla Atlantique, llamado a convertirse en la principal puerta de acceso marítima hacia el África subsahariana.






