Este jueves 9 de julio, Marruecos vuelve a tener una cita con la historia. En el Gillette Stadium de Boston (Estados Unidos), los hombres de Mohamed Ouahbi intentarán lograr una segunda clasificación consecutiva para las semifinales de una Copa del Mundo, un hito que seguiría agrandando la historia del fútbol marroquí.
Pero el destino y el sorteo han querido que los Leones del Atlas vuelvan a cruzarse con el rival que los eliminó en las semifinales del Mundial de 2022: la selección francesa. Un enfrentamiento que tiene aroma de final anticipada y que destaca por encima del resto de los cuartos de final del torneo.
Este duelo entre dos de las selecciones que mejor fútbol han desplegado en la competición ha despertado una enorme expectación. Lideradas por jugadores de primer nivel y respaldadas por un colectivo perfectamente engrasado, ambas selecciones protagonizan, probablemente, el partido más esperado de estos cuartos de final del primer Mundial con 48 equipos.
Un duelo de máximo nivel
En el Gillette Stadium, el enfrentamiento entre los Leones del Atlas y los Bleus se presenta especialmente intenso. Buena parte de la batalla se librará en el centro del campo, donde ambas selecciones cuentan con futbolistas capaces de desequilibrar el encuentro en cualquier momento.
Las miradas también estarán puestas en varias individualidades. En el lado marroquí, Brahim Díaz, autor de cuatro asistencias desde el inicio del torneo, figura entre los mejores asistentes de la competición. Enfrente, Kylian Mbappé, con siete goles, sigue liderando el ataque francés. Pero más allá de las estadísticas, será la fortaleza colectiva la que pueda marcar la diferencia.
Los observadores esperan un encuentro espectacular entre dos equipos que apuestan por un fútbol ofensivo, técnico y ambicioso. Los compañeros de los capitanes Achraf Hakimi y Kylian Mbappé, unidos por una sólida amistad fuera de los terrenos de juego, protagonizarán una intensa batalla dentro del campo, siempre bajo los valores del deporte y del juego limpio.
Respeto mutuo antes del gran choque
En la víspera del encuentro, tanto jugadores como seleccionadores multiplicaron las declaraciones, todas ellas marcadas por el respeto hacia el rival.
En rueda de prensa, Mohamed Ouahbi insistió en la voluntad de su equipo de mantenerse fiel a su identidad futbolística. «Respetamos a Francia, pero estamos centrados en nosotros mismos y en nuestra manera de jugar», declaró el seleccionador nacional, recordando que Marruecos no tiene intención de renunciar a los principios que han sido la base de su éxito desde el inicio del torneo.
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El técnico marroquí también descartó cualquier espíritu de revancha deportiva. «Simplemente queremos seguir avanzando. Da igual quién sea el rival; nuestro objetivo sigue siendo el mismo: llegar lo más lejos posible en esta competición».
Por su parte, Didier Deschamps elogió la evolución experimentada por los Leones del Atlas en los últimos años. «Será un partido muy diferente al que jugamos contra Paraguay. Desde la semifinal de Qatar 2022, Marruecos ha disputado una final de la CAN. Este equipo no ha llegado hasta aquí por casualidad. A ambos nos gusta tener el balón y atacar. Tendremos que estar a un gran nivel», declaró el seleccionador francés.
El partido de cuartos de final entre Marruecos y Francia se disputará este jueves a partir de las 21:00 horas (hora marroquí) y podrá seguirse en directo a través de Arryadia TNT, Al Aoula TNT y la plataforma SNRT Live. También será retransmitido por beIN Sports MAX 1, la cadena francesa M6 y la plataforma de streaming TOD.
