«Sáhara 1975: crepúsculo de la colonización española» (La Croisée des Chemins, 2026), de Rahal Boubrik, constituye la prolongación directa de un programa historiográfico que el autor desarrolla desde hace varios años. En esta obra, la cuestión del Sáhara Occidental se interpreta, en primer lugar, como el resultado de una ingeniería colonial hispano-francesa y, posteriormente, como la consecuencia duradera de un proceso de descolonización interrumpido, manipulado y externalizado entre 1975 y 1976.
La tesis central sostiene que la España franquista no se limitó a «abandonar» el territorio, sino que intentó transformar su dominio directo en una tutela indirecta mediante la provincialización, la construcción de un «sentimiento nacional» saharaui, la creación del Partido de la Unión Nacional Saharaui (PUNS) y un proyecto de autonomía destinado a desembocar en un Estado dependiente de Madrid.

Según el autor, este dispositivo quedó desbordado en 1975 por la crisis final del franquismo, la iniciativa marroquí ante la Corte Internacional de Justicia, la Marcha Verde y las negociaciones que desembocaron en el Acuerdo de Madrid.
Esta línea argumental ya aparecía en su anterior obra, «La cuestión del Sáhara. En los orígenes de una invención colonial (1884-1975)», publicada por primera vez en 2023 y reeditada en 2025. En este nuevo ensayo, Boubrik incorpora además documentación inédita procedente, entre otros fondos, del Fondo Documental del Sáhara (FDS) y, en particular, notas e informes de Luis Rodríguez de Viguri y Gil, militar de carrera y último secretario general del Gobierno español en el Sáhara entre 1974 y 1975.
Esta tesis ya había sido ampliamente desarrollada por la historiadora Claudia Barona Castañeda en su conocido artículo de 2018, «El Partido de Unión Nacional Saharaui y el fracaso del proyecto neocolonial español», publicado en la revista española Estudios de Asia y África.
Uno de los principales intereses del libro reside en situar la retirada española dentro de una cronología mucho más amplia que las semanas de octubre y noviembre de 1975. Boubrik centra buena parte de su análisis en el periodo comprendido entre los años sesenta y 1974, es decir, en la preparación administrativa, política y simbólica del escenario posterior a la colonia. En este punto, su interpretación coincide con diversos trabajos de la historiografía española sobre la autonomía saharaui, el PUNS y la denominada «seudoprovincialización», aunque ofreciendo una lectura más crítica del proyecto español.
El libro intenta reincorporar los archivos diplomáticos franceses, españoles y de Naciones Unidas para reconstruir de forma minuciosa los últimos meses de la presencia colonial y recordar que 1975 no puede comprenderse sin tener en cuenta el entramado colonial previo.
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Su marco conceptual se sitúa en la intersección de tres grandes corrientes: la historia colonial española del Sáhara y de su «descolonización inconclusa»; los estudios jurídicos sobre el estatuto del territorio y las obligaciones de España; y una historiografía marroquí reciente que interpreta el Sáhara Occidental como el resultado de una división colonial que separó artificialmente un espacio históricamente marroquí. Precisamente esa triple perspectiva constituye uno de los principales intereses intelectuales de la obra.
Tesis, estructura e ideas principales
Siguiendo los trabajos de Claudia Barona Castañeda, Boubrik sostiene que la España franquista preparó desde la década de 1960 una salida controlada del Sáhara, no como un abandono definitivo, sino como una reconfiguración de su influencia.
El vocabulario empleado resulta explícito: «provincialización del territorio», «fabricación de un sentimiento nacional», «proyecto de autonomía» destinado a conducir hacia «la independencia de un Estado títere». Este núcleo teórico mantiene una clara coherencia con la tesis desarrollada por Boubrik en su anterior libro sobre la invención colonial del Sáhara Occidental, donde defendía que tanto el territorio como la separación identitaria fueron construidos progresivamente por las potencias coloniales.
La estructura del ensayo se articula en tres grandes etapas.
La primera analiza la preparación de la retirada española: la provincialización de 1958, las instituciones locales, la Yemaa, el proyecto de autonomía, el PUNS y la política de diferenciación de la población saharaui.
La segunda se centra en la aceleración de los acontecimientos durante 1975: la enfermedad de Franco, las negociaciones diplomáticas, el recurso ante la Corte Internacional de Justicia y el cambio del equilibrio político tras el dictamen del 16 de octubre.
La tercera aborda el periodo comprendido entre noviembre de 1975 y febrero de 1976, presentado como una sucesión de vacilaciones, maniobras y cambios de posición por parte de España que contribuyeron a prolongar el conflicto incluso después de la retirada administrativa de Madrid.
Esta reconstrucción resulta verosímil porque sigue la lógica de las fuentes primarias de la época. El decreto español del 10 de enero de 1958 convirtió Ifni y el Sáhara en «dos provincias» del África Occidental Española. En noviembre de 1975, el Acta española de Descolonización seguía reconociendo que el Estado español ejercía, como «potencia administradora», la totalidad de las competencias sobre el «territorio no autónomo del Sáhara». Finalmente, la Declaración de Principios de Madrid, firmada el 14 de noviembre de 1975, preveía la transferencia de responsabilidades a una administración temporal integrada por España, Marruecos y la Yemaa, fijando el final de la presencia española, como máximo, para el 28 de febrero de 1976.
Boubrik ha optado, por tanto, por un marco cronológico lo suficientemente delimitado para ser abordado con precisión, pero también suficientemente amplio para conectar el colonialismo tardío, el momento de Naciones Unidas y la retirada española.
Una cronología básica de los acontecimientos en torno a 1975 permite comprender el hilo conductor del libro: la resolución de Naciones Unidas de 1974, la misión de visita de 1975, el dictamen de la Corte Internacional de Justicia, la secuencia diplomática de noviembre y la retirada española. Estos hitos son plenamente compatibles con la evolución jurídica del expediente. La obra, de marcado carácter académico, revisita cada una de estas etapas explicando las distintas fases que conformaron aquel proceso.
Una lectura crítica de la retirada española
Uno de los principales aportes del libro es la reinterpretación del Acuerdo Tripartito de Madrid. Frente a la visión, todavía muy extendida, que lo presenta como un simple abandono del territorio, Boubrik sostiene que se trató del desenlace de una estrategia iniciada varios años antes. En su opinión, España pretendía preservar parte de su influencia política y económica mediante un mecanismo de administración compartida que garantizara una transición favorable a sus intereses.
El autor dedica también un amplio espacio al Partido de la Unión Nacional Saharaui (PUNS), creado en 1974 bajo impulso de la administración española. Según Boubrik, esta formación debía servir de base para construir una representación política favorable al proyecto autonómico diseñado por Madrid. Sin embargo, el rápido deterioro de la situación política durante 1975 hizo fracasar esa estrategia y dejó sin recorrido el proyecto español.
La obra analiza igualmente el papel desempeñado por la Yemaa, la asamblea tradicional saharaui impulsada por la administración colonial, cuya legitimidad fue objeto de controversia durante el proceso de descolonización. Para el autor, tanto la Yemaa como el PUNS formaban parte de una misma arquitectura institucional concebida para acompañar una retirada controlada de España.
Boubrik sostiene que la enfermedad de Franco, la creciente presión internacional, la movilización diplomática marroquí y la organización de la Marcha Verde alteraron profundamente los planes de Madrid. En apenas unas semanas, el escenario político cambió de forma radical, obligando a las autoridades españolas a negociar una salida acelerada.
El ensayo dedica igualmente varios capítulos al análisis de las posiciones adoptadas por las Naciones Unidas y por la Corte Internacional de Justicia. El autor considera que el dictamen emitido por la Corte el 16 de octubre de 1975, lejos de cerrar el debate jurídico, abrió nuevas interpretaciones sobre el futuro del territorio y modificó el equilibrio diplomático existente hasta ese momento.
Una obra inscrita en una nueva corriente historiográfica
Más allá de los acontecimientos de 1975, el libro pretende inscribirse en una corriente historiográfica que cuestiona la interpretación clásica de la descolonización española del Sáhara. Boubrik sostiene que el conflicto actual no puede entenderse únicamente a partir de la retirada de España, sino que debe analizarse como el resultado de un proceso colonial mucho más largo, iniciado décadas antes.
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En este sentido, el autor insiste en que la construcción de una identidad política diferenciada, la reorganización administrativa del territorio y las instituciones creadas por la administración española fueron elementos decisivos en la configuración del conflicto posterior.
La obra también pone el acento en la dimensión internacional del expediente. A lo largo de sus páginas se examinan las posiciones adoptadas por Francia, España, Marruecos, Argelia y Naciones Unidas, mostrando cómo la cuestión del Sáhara terminó convirtiéndose en un asunto geopolítico de primer orden en el contexto de la Guerra Fría y de la descolonización africana.
Apoyándose en documentación diplomática, archivos administrativos y trabajos académicos publicados tanto en Marruecos como en España, Boubrik propone una lectura que combina historia política, historia colonial y análisis geoestratégico.
Un ensayo destinado a alimentar el debate
Con «Sáhara 1975: crepúsculo de la colonización española», Rahal Boubrik no pretende cerrar el debate historiográfico, sino aportar nuevos elementos para comprender uno de los episodios más complejos de la historia contemporánea del Magreb.
La obra se dirige tanto a investigadores especializados como a lectores interesados en la historia del Sáhara, al ofrecer una síntesis de los principales acontecimientos que marcaron el final de la presencia española y una reflexión sobre las consecuencias políticas que todavía siguen condicionando el conflicto.
En definitiva, el ensayo defiende que el año 1975 no representa únicamente el final de una colonización, sino también el inicio de una nueva etapa cuyos efectos continúan proyectándose sobre la realidad política y diplomática de la región.
