En una tribuna publicada en AS Diario, titulada «Marruecos siempre miró por sus intereses», João Gabriel, exconsultor de la candidatura al Mundial 2030, formuló varias afirmaciones y acusaciones que su detractor, Amine Birouk, considera infundadas. Gabriel sostiene que Marruecos «nunca se comprometió realmente con un proyecto común» y que siempre «dio prioridad a la promoción de sus propios intereses estratégicos, incluso a costa de comprometer el fundamento de una candidatura conjunta».
Más aún, el portugués denuncia una relación que considera demasiado estrecha entre la FIFA y Marruecos, al estimar que el organismo rector del fútbol mundial habría «favorecido sistemáticamente las posiciones defendidas por Marruecos».
En un contexto en el que, en España, aumenta la presión política y mediática en torno a la sede de la final del Mundial 2030, entre Casablanca y Madrid, Amine Birouk respondió cuidadosamente a esta tribuna, explicando por qué considera infundadas estas acusaciones y señalando que, sobre todo, ponen de manifiesto una España que se debilita a sí misma.
También publicada en AS Diario, la tribuna de Birouk, titulada «Mundial 2030: Marruecos nunca marca en propia puerta», responde punto por punto a los argumentos planteados por João Gabriel.
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El periodista marroquí recuerda en primer lugar que estas afirmaciones no reflejan la realidad. Marruecos fue anunciado oficialmente como participante en la candidatura ibérica en 2024, pero el proyecto había comenzado mucho antes, en 2018, año en el que, según Birouk, asistió a la primera reunión celebrada en Rabat entre Luis Rubiales, entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol, y Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol.
Si João Gabriel considera que Marruecos defendió sus propios intereses, Birouk le replica que la candidatura de 2030 «no nació de una decisión improvisada, sino de un diálogo que desembocó en un proyecto común entre España, Portugal y Marruecos». También recuerda que cada país defiende naturalmente sus propios intereses, pero que ello no significa en ningún caso «debilitar el proyecto colectivo».
En cuanto a las acusaciones de João Gabriel sobre una supuesta proximidad entre la FIFA y la FRMF, Birouk defiende una relación basada en «un trabajo de largo recorrido». Birouk se remonta a 2014, cuando Marruecos impulsó el desarrollo de su fútbol, especialmente a través de las infraestructuras, la formación y el desarrollo de las distintas disciplinas, antes de recordar los frutos de este trabajo de largo recorrido: los resultados obtenidos por los Leones del Atlas en los Mundiales de 2022 y 2026.
Afirmar que el organismo mundial «interviene sistemáticamente» a favor de Marruecos son acusaciones que «exigen pruebas concretas», escribe Birouk. El periodista recuerda asimismo que las recientes especulaciones de The Times sobre una final ya atribuida a Marruecos fueron desmentidas por la FIFA.
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«Marruecos nunca ha cometido un error fatal. Ha defendido sus intereses, como cualquier socio, pero siempre en el marco de una ambición colectiva», escribe en respuesta al retrato de un Marruecos individualista presentado por el portugués. Concluye recordando que «las controversias se desvanecerán; el legado, en cambio, perdurará para las generaciones futuras».
