Según el informe anual del Banco Central marroquí, presentado al rey Mohamed VI por el gobernador Abdellatif Jouahri este lunes 20 de julio en Tétouan, las reservas de oro de la institución se sitúan en 711.000 onzas, unas 22 toneladas, lo que supone un volumen casi idéntico al del ejercicio anterior.
Sin embargo, el valor contable de estos activos se ha disparado un 49% en tasa interanual, alcanzando los 28.000 millones de dírham a cierre de diciembre de 2025. Este fuerte incremento responde al importante repunte del precio del oro, cuya onza ha pasado de 26.415 dírham en 2024 a 39.447 dírham un año después.
| 2024 | 2025 | |
|---|---|---|
| Precio de la onza de oro (en dírham) | 26.415 | 39.447 |
| Cantidad total en onzas | 711.032 | 711.078 |
| Depositado en Marruecos | 4.855 | 4.855 |
| Depositado en el extranjero | 706.177 | 706.223 |
| Valor de mercado (en míles de dirham) | 18.781.915 | 28.049.899 |
| Volumen de reservas (en toneladas) | 22,12 | 22,12 |
Fuente: Bank Al-Maghrib (BAM)
Esta tendencia confirma la estrategia prudente de Bank Al-Maghrib (BAM) en la gestión de sus activos de oro. La institución prioriza la estabilidad de sus reservas, a diferencia de otros bancos centrales que en los últimos meses han intensificado las compras del metal amarillo.
De acuerdo con la última clasificación del Consejo Mundial del Oro, Marruecos ocupa el puesto 62 a nivel global por volumen de reservas. El país se sitúa por detrás de otras naciones de la región y del ámbito árabe como Egipto (130 toneladas), Argelia (174 toneladas), Líbano (287 toneladas), Arabia Saudí (323 toneladas) o Turquía (535 toneladas).
El ranking mundial sigue liderado por Estados Unidos con 8.133 toneladas, seguido de Alemania (3.350 toneladas), Italia (2.452 toneladas), Francia (2.437 toneladas) y China (2.313 toneladas). Rusia, por su parte, se posiciona en sexto lugar con 2.305 toneladas, por delante de Suiza, según datos actualizados a finales de marzo de 2026.
Preguntado sobre este asunto en una rueda de prensa previa, Abdellatif Jouahri subrayó que el nivel de las reservas marroquíes se mantiene alineado con los estándares internacionales. «Bank Al-Maghrib sigue una práctica habitual en la gestión de sus reservas», señaló.
El máximo responsable del Banco Central recordó que esta política de gestión se fundamenta en tres pilares esenciales: seguridad, liquidez y rentabilidad. La máxima prioridad se otorga a la seguridad, mediante colocaciones en activos de muy bajo riesgo, con calificaciones crediticias «AAA» o «AA». La liquidez representa el segundo pilar, con el fin de garantizar la disponibilidad inmediata de los fondos en caso de necesidad, mientras que la rentabilidad ocupa el tercer lugar en la escala de prioridades.
Asimismo, Jouahri recordó que, si bien el oro es un activo refugio, ofrece menos flexibilidad que las divisas. A diferencia de estas, no puede utilizarse de forma inmediata para intervenir en el mercado cambiario, lo que reduce su utilidad en situaciones de emergencia.
