Energía mundial: riesgo de choque mayor según el FMI, la AIE y el Banco Mundial

Alerta conjunta de las instituciones internacionales sobre la magnitud del choque energético mundial.

El 14/04/2026 a las 15h25

Una advertencia conjunta de las principales instituciones internacionales pone de relieve la magnitud del choque energético vinculado a las tensiones en Oriente Medio. Para Marruecos, altamente dependiente de las importaciones, las autoridades monetarias y presupuestarias insisten en la gestión de los equilibrios macroeconómicos en un entorno incierto.

Una declaración conjunta publicada el 13 de abril de 2026 por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Grupo del Banco Mundial subraya un choque «considerable, global y fuertemente asimétrico». Las economías importadoras de energía figuran entre las más expuestas, debido a la rápida transmisión de las subidas de precios del petróleo, el gas y los fertilizantes al conjunto de la actividad.

Este análisis coincide con las recientes evaluaciones de las instituciones marroquíes. Bank Al-Maghrib señala, en su comunicado de política monetaria del 25 de marzo de 2026, que «las incertidumbres ligadas al contexto internacional volátil, especialmente en los mercados energéticos, siguen siendo elevadas», y llama a una mayor vigilancia sobre los equilibrios externos y las presiones inflacionistas.

El aumento de los precios energéticos constituye el principal canal de transmisión del choque. Las instituciones internacionales insisten en sus efectos indirectos, en particular a través de los costes agrícolas y alimentarios. Esta dinámica afecta especialmente a los países africanos dependientes de las importaciones de hidrocarburos y de insumos agrícolas.

El caso marroquí ilustra este mecanismo. La Oficina de Cambios indica, en su nota mensual de febrero de 2026, que la factura energética sigue siendo un componente estructural de las importaciones, exponiendo directamente la balanza comercial a las fluctuaciones de los precios internacionales. La dependencia energética del país, superior al 85% según los datos estructurales del Ministerio de Transición Energética, amplifica su sensibilidad a los choques externos.

Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio afectan también a rutas marítimas estratégicas, en particular el estrecho de Ormuz. Las tres instituciones mencionan perturbaciones duraderas que podrían prolongar las tensiones sobre los precios.

Esta dimensión logística no es neutra para Marruecos. El Ministerio de Economía y Finanzas recuerda, en su nota de coyuntura publicada en marzo de 2026, que «las condiciones de abastecimiento internacional y los costes del transporte constituyen factores determinantes en la evolución de los precios internos». La transmisión no se limita, por tanto, a las materias primas, sino que se extiende a las cadenas de suministro.

Respuesta coordinada y márgenes de acción nacionales

Ante estos riesgos, la AIE, el FMI y el Banco Mundial han puesto en marcha a principios de abril de 2026 un grupo de coordinación para identificar a los países más expuestos y movilizar instrumentos financieros.

En paralelo, las autoridades del Reino destacan palancas de ajuste internas. Bank Al-Maghrib indica que la política monetaria sigue orientada a la estabilidad de precios, al tiempo que vigila los efectos de segunda ronda vinculados a los costes energéticos. Por su parte, el Gobierno ya ha activado en el pasado mecanismos de apoyo específicos para amortiguar las subidas, especialmente en determinados productos estratégicos.

El análisis conjunto de las instituciones internacionales subraya que África concentra una parte importante de las vulnerabilidades, debido a su fuerte dependencia de las importaciones energéticas y agrícolas. La transmisión de las subidas de precios hacia los productos alimentarios acentúa los desequilibrios macroeconómicos y las presiones sociales en varios países del continente.

Esta lectura coincide con las orientaciones de las autoridades del Reino. Durante su intervención ante la Cámara de Representantes el 13 de abril de 2026, la ministra de Transición Energética y Desarrollo Sostenible, Leila Benali, subrayó que el impacto del choque actual «supera al de las anteriores crisis energéticas», en referencia a los episodios de 1973, 1979 y 2002 según la Agencia Internacional de la Energía. Ante esta situación, Marruecos ha activado medidas anticipativas para amortiguar los efectos sobre la economía nacional, con un presupuesto global de 1.600 millones de dirhams destinado al apoyo del poder adquisitivo. El dispositivo incluye, en particular, una subvención del gas butano de 600 millones de dirhams, elevando el apoyo a 78 dirhams por bombona de 12 kg, frente a los 30 dirhams anteriores.

Las tres instituciones internacionales señalan que continúan realizando un seguimiento estrecho de la situación, con el objetivo de «sentar las bases de una recuperación resiliente», según la declaración conjunta del 13 de abril de 2026. La evolución de los mercados energéticos sigue siendo determinante para la orientación de las políticas económicas a corto plazo.

En paralelo, las autoridades marroquíes destacan mecanismos de estabilización destinados a contener la transmisión de los choques. La ministra Leila Benali precisó que se movilizan 400 millones de dirhams al mes para mantener las tarifas de la electricidad pese al aumento de los costes de producción. Asimismo, se destinan 648 millones de dirhams en apoyo a los profesionales del transporte, con una ayuda de 3 dirhams por litro.

En términos de seguridad energética, los niveles de reservas alcanzan los 47 días de consumo para el gasóleo y más de 49 días para la gasolina, lo que refleja una capacidad de absorción a corto plazo. La diversificación del mix energético y la gestión de las reservas se perfilan así como palancas clave para reducir la exposición del país a los choques internacionales.

Por Mouhamet Ndiongue
El 14/04/2026 a las 15h25