Gestión de residuos: 1.200 millones de dirhams en juego y una guerra por los lotes que comienza en Casablanca

El polo urbano Casablanca Finance City, en la ciudad de Casablanca.

El 14/05/2026 a las 14h09

Casablanca ha lanzado la licitación para la gestión delegada de los residuos domésticos. Un mercado valorado en 1.200 millones de dirhams, dividido en cuatro lotes geográficos, en el que cinco operadores compiten por hacerse con la metrópoli. Entre ellos aparece un nuevo actor inédito: JSYH, una empresa china que irrumpe por primera vez en el mercado marroquí de los residuos. Panorama de una competición que se juega distrito por distrito.

La ciudad de Casablanca ha optado por una lógica de territorialización. En lugar de un contrato único, susceptible de generar una pesada carga operativa y una dilución de responsabilidades, la licitación relativa al mercado de gestión delegada de residuos domésticos y asimilados se ha estructurado en cuatro lotes distintos, cada uno correspondiente a una agrupación de distritos.

Las ofertas debían presentarse el lunes 11 de mayo. La lista de candidatos admitidos en la fase de presentación ya dibuja un mapa de las relaciones de fuerza del sector, durante mucho tiempo dominado por unos pocos actores y hoy sacudido por la llegada de un nuevo competidor.

El mercado está valorado en 1.200 millones de dirhams. Con más de cuatro millones de habitantes, una densidad urbana entre las más elevadas del continente africano y una producción de residuos que no deja de crecer, la capital económica de Marruecos sigue enfrentándose a este problema estructural.

En los cuatro lotes aparece sistemáticamente un mismo nombre: Arma, actual concesionaria de la gestión de residuos en Casablanca. La empresa pertenece a Youssef Ahizoune, hijo del exdirector de Maroc Telecom. Es el único operador que ha presentado candidatura para la totalidad de los lotes.

En el lote 1, que cubre los distritos de Anfa, Maârif, Fida y la antigua medina —algunos de los barrios más densamente poblados de la ciudad—, Arma se encuentra como candidato único. Ningún competidor declarado. Una situación que, si se confirma al término del proceso de selección, podría facilitarle la adjudicación de este perímetro estratégico.

El lote 3, que incluye Benmsik, Sbata, Sidi Othmane y Moulay Rachid, enfrenta por su parte a Arma con un único rival: Mecomar. Esta empresa es una filial del grupo familiar Sahyoun, cuyo brazo en el sector de la construcción, Somagec, participa en algunos de los mayores proyectos del Reino, como el puerto de Tanger Med II, la Marina de Casablanca, la remodelación del valle del Bouregreg o la Mezquita Hassan II. Cabe señalar que Mecomar ya opera como concesionaria en Tetuán.

En los lotes 2 y 4, la competencia es más abierta, pero también más reveladora de las transformaciones del sector.

La irrupción de los chinos

El hecho más destacado de esta licitación no es tanto el dominio exhibido por Arma como la entrada en escena, por primera vez en este mercado marroquí, de un actor chino: JSYH. La compañía, cuya presencia en los lotes 2 y 4 ha sido confirmada en el marco de esta licitación, representa una ruptura en un mercado que hasta ahora había permanecido al margen de las ofensivas asiáticas.

Esta entrada forma parte de un movimiento más amplio de implantación de grupos chinos en las infraestructuras y servicios urbanos africanos, donde han desarrollado una reconocida experiencia y una capacidad para presentar ofertas financieramente agresivas. Si JSYH lograra hacerse con un lote, sería una primera vez en la historia del sector en Marruecos.

Queda, sin embargo, una gran incógnita: ¿a qué precio está dispuesta JSYH a entrar en el mercado?

En el lote 2, correspondiente a Hay Hassani y Aïn Chok, compiten tres actores: Arma, JSYH y aVerda. Este último, actual concesionario junto a Arma en Casablanca, es un operador marroquí presente desde hace años en los mercados de limpieza urbana.

El lote 4 es, con diferencia, el más codiciado y probablemente el más complejo de gestionar. Agrupa Aïn Sebaâ, Roches Noires, Bernoussi, Sidi Moumen y Hay Mohammadi, distritos con una fuerte densidad obrera y popular. Cuatro candidatos compiten por él: Arma, aVerda, SOS NDD y JSYH. Una competencia a cuatro bandas que refleja el atractivo financiero de este perímetro, pese —o quizá precisamente debido— a sus limitaciones operativas.

SOS NDD, actual gestora del vertedero controlado de Casablanca, solo se presenta al lote 4, una presencia selectiva que se explica por su proximidad operativa con esta zona.

La estructuración en cuatro lotes geográficos refleja la voluntad de implantar mecanismos de control más específicos. Al fragmentar el mercado, la ciudad pretende crear responsabilidades localizadas y sistemas de supervisión más detallados.

Por Camilia Serraj
El 14/05/2026 a las 14h09