La inteligencia artificial no es un escenario lejano en Marruecos, ya está presente en sectores como el transporte intermodal, la industria o la agricultura. Esta integración de la IA transformará ciertamente la economía impulsando el crecimiento gracias a las ganancias de productividad y la innovación, pero también alimenta preocupaciones sobre su impacto en el empleo.
Un informe conjunto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), dependiente de la ONU, y la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental (ESCWA), titulado «Artificial Intelligence and Employment Futures for the Arab Region» («Inteligencia artificial y futuro del empleo en la región árabe»), analiza este impacto estableciendo proyecciones para 2035.
Según el informe, la automatización mediante IA reduce notablemente el empleo en varias familias profesionales. Se trata, explica, de empleos de oficina, comercio minorista y funciones administrativas rutinarias. En Marruecos, esto afecta directamente a empleados de introducción de datos, cajeros y agentes administrativos sin funciones de decisión.
Los empleos que ganan terreno
El informe también señala que los empleos más susceptibles de verse afectados por la IA generativa representan aproximadamente una cuarta parte de las profesiones a nivel mundial, precisando que las mujeres, sobrerrepresentadas en los puestos administrativos y de oficina, están más expuestas a la automatización que los hombres. Por ello, la brecha de género podría ampliarse si no se adoptan medidas correctoras, insiste el documento.
Leer también : Internet móvil: Marruecos lidera en 2026 entre los países con un nivel de vida comparable
En cambio, las proyecciones del informe apuntan a una expansión neta del empleo en varios sectores. En primer lugar, la educación, con la creación de nuevos puestos de profesores. Le siguen las profesiones sanitarias, los puestos de gestión y las actividades de alta intensidad tecnológica. En el caso de Marruecos, esto significa que las competencias en matemáticas, informática e ingeniería serán más demandadas.
Asimismo, el informe destaca que el transporte y la logística registrarán ganancias de empleo gracias a las inversiones en infraestructuras digitales y a la modernización urbana. Marruecos podrá beneficiarse de esta situación gracias a sus zonas industriales y portuarias.
El análisis del impacto de la IA por grupos demográficos muestra, por otra parte, que los jóvenes de entre 15 y 24 años son quienes mejor posicionados están para beneficiarse de la IA. Estos jóvenes, explican los autores del informe, tienen una mayor familiaridad digital y una mejor capacidad de adaptación. Se adaptarán naturalmente a los nuevos empleos digitales y a los nichos empresariales creados por la IA.
Sin embargo, señalan, actualmente uno de cada tres jóvenes de la región no estudia, no trabaja ni recibe formación, categoría conocida como NEET. En Marruecos, la situación de los jóvenes NEET sigue siendo un desafío estructural, según el HCP, que señala que alrededor de uno de cada tres jóvenes de entre 15 y 29 años se encuentra en esta situación, con tasas particularmente elevadas entre las mujeres jóvenes. Si este retraso no se corrige, los jóvenes marroquíes corren el riesgo de perder el tren, según el informe de la ONU.
Los mayores de 55 años: los más amenazados
Por el contrario, los trabajadores de 55 años o más son los más expuestos a la exclusión debido a la IA, y ello por dos razones, señala el informe: un acceso limitado a la reconversión y un horizonte temporal corto antes de la jubilación, que desincentiva la inversión en formación.
En Marruecos, donde el empleo informal es masivo (alrededor del 76% del empleo total, según el HCP) y el seguro de desempleo es débil, esta fragilidad se amplifica. Como consecuencia, los trabajadores mayores no cualificados corren el riesgo de quedarse sin red de protección.
El informe recuerda que las TPME representan entre el 80 y el 90% de las empresas en la región y más de la mitad del empleo formal. En Marruecos, el peso de las TPME en el tejido empresarial alcanza el 94%, según el Observatorio Marroquí de las TPME. El informe de la ONU considera que la IA puede aportar un gran apoyo a las TPME, especialmente mediante herramientas de contabilidad predictiva, marketing automatizado y gestión de inventarios, siempre que se lleve a cabo previamente una modernización en materia digital e infraestructuras.
Sin esta actualización, advierte el informe, la IA corre el riesgo de ampliar la brecha entre la minoría de TPME preparada y la mayoría que sigue siendo informal o está insuficientemente equipada. En Marruecos, sin apoyo público, estas empresas podrían verse desplazadas por competidores más grandes y mejor preparados.
Acciones prioritarias para revertir la tendencia
Para reducir las amenazas que la IA supone para el empleo y transformarlas en oportunidades, el informe formula una serie de recomendaciones concretas, especialmente cinco.
La primera consiste en crear un fondo nacional para los trabajadores desplazados por la IA, previendo dos tipos de apoyo: una ayuda financiera temporal para estabilizar a los hogares y una reconversión certificada en instituciones acreditadas.
La segunda recomendación es establecer observatorios especializados para supervisar, cada seis meses, los empleos afectados por la integración de la IA. El informe insiste en que estos observatorios no deben ser simples servicios estadísticos, sino unidades ágiles capaces de alertar a los poderes públicos antes de que las pérdidas de empleo adquieran gran magnitud.
Leer también : La brecha entre los resultados económicos y el bajo nivel de empleo en Marruecos, según un prestigioso think thank estadounidense
La tercera acción es adaptar inmediatamente los programas escolares. Y es que el informe constata una brecha de entre el 40 y el 70% entre lo que enseñan las universidades de los países árabes y lo que demandan los empleadores en competencias relacionadas con la IA (machine learning, cloud, data engineering). Recomienda programas modulares, actualizables sin grandes reformas, y unidades dedicadas en los ministerios para acelerar las actualizaciones.
La cuarta recomendación se refiere a subvenciones públicas para la formación en IA dentro de las TPME. El informe cita ejemplos exitosos en Reino Unido (Flexible AI Up-Skilling Fund) y Suecia. En Marruecos, las TPME podrían beneficiarse de una cobertura parcial de los costes de formación mediante una cofinanciación Estado-empresa.
La quinta medida consiste en proteger a los trabajadores informales y a los trabajadores de plataformas. El informe propone recurrir a la propia IA para llevar a cabo tareas de formalización, especialmente mediante plataformas que generen un historial de transacciones, permitiendo así el acceso a cuentas bancarias y protecciones sociales.
El objetivo último de estas acciones es evitar la trampa de dejar actuar sin supervisión, según el informe. En efecto, subraya, sin medidas concretas, la IA amplificará las desigualdades existentes. Las ganancias de productividad beneficiarán a los más grandes, mientras que las pérdidas de empleo golpearán a los más vulnerables. Pero con políticas específicas, Marruecos puede revertir la tendencia. La ventana es estrecha, advierte el documento. Las decisiones de 2026-2027 determinarán si la IA se convierte en un motor de empleo o en un acelerador de precariedad.
