La ciberseguridad en Marruecos gana terreno: la madurez de las empresas pasa del 49% al 56% en un año

La ciberseguridad en Marruecos gana terreno

El 19/07/2026 a las 15h30

La ciberseguridad sigue avanzando en el tejido empresarial marroquí. Según la nueva edición del AUSIMètre, elaborada por la Asociación de Usuarios de Sistemas de Información de Marruecos (AUSIM) y PwC, el nivel de madurez en materia de ciberseguridad de las empresas del Reino alcanzó el 56% en 2026, frente al 49% registrado un año antes. Esta evolución refleja una integración cada vez mayor de la ciberseguridad en las estrategias corporativas, aunque el desarrollo del talento especializado, la gobernanza de la inteligencia artificial y la gestión del cloud continúan siendo los principales retos.

La ciberseguridad ha dejado de ser una función exclusivamente técnica en las empresas marroquíes. Hoy se ha convertido en una cuestión de gobernanza, continuidad del negocio y competitividad. Esta es la principal conclusión del AUSIMètre 2026, un estudio realizado por la AUSIM en colaboración con PwC entre 62 organizaciones, entre el 4 de enero y el 31 de marzo de 2026.

Según el informe, el índice global de madurez en ciberseguridad de Marruecos pasó del 49% en 2025 al 56% en 2026, lo que representa un incremento del 14%. De este modo, las empresas encuestadas evolucionan desde un nivel considerado «en desarrollo» hacia una fase «definida», caracterizada por estrategias más estructuradas y responsabilidades claramente identificadas.

Esta mejora se refleja en varias dimensiones. El nivel de cumplimiento normativo alcanza una madurez del 80%, frente al 70% registrado en 2025. La planificación presupuestaria avanza del 46% al 59%, mientras que la estrategia mejora del 50% al 58%. La gobernanza también progresa, pasando del 44% al 52%, al igual que la capacidad para anticipar riesgos emergentes, que aumenta del 36% al 48%.

Este avance responde, en primer lugar, a una mayor implicación de la alta dirección en las cuestiones relacionadas con la ciberseguridad. Según el estudio, el 74% de las direcciones generales participa ya activamente en la toma de decisiones en este ámbito, frente al 55% de hace un año. Al mismo tiempo, el 61% de los responsables de ciberseguridaddependen directamente de la dirección general y ya no únicamente del departamento de sistemas de información.

No obstante, el informe subraya que esta implicación aún debe formalizarse. Aunque la ciberseguridad ya se aborda en el máximo nivel de dirección de las empresas, solo el 45% de las organizaciones ha definido por escrito su nivel de riesgo cibernético aceptable. Para los autores del estudio, el desafío consiste ahora en transformar el compromiso de los directivos en procedimientos permanentes de toma de decisiones, supervisión y gestión de crisis.

El fortalecimiento de la gobernanza va acompañado de un importante esfuerzo financiero. El informe estima que el 56% de las empresas destina actualmente más del 5% de su presupuesto informático a la ciberseguridad, mientras que el 37% supera incluso el umbral del 7%. La protección de los datos se convierte en la principal prioridad presupuestaria para el 68% de los encuestados, frente al 33% registrado en 2025.

Sin embargo, el AUSIMètre también pone de manifiesto una realidad desigual. Alrededor del 14% de las organizacionesinvierte menos del 3% de su presupuesto informático en ciberseguridad y el 16% todavía no dispone de un presupuesto específico para esta área. Esta heterogeneidad refleja, entre otros factores, las diferencias de tamaño, sector de actividad y grado de transformación digital existentes dentro del tejido empresarial marroquí.

La regulación gana peso como factor de confianza

El marco regulatorio desempeña un papel decisivo en este aumento del nivel de madurez. El cumplimiento normativo ya no se percibe únicamente como una obligación. Según el estudio, el 29% de las empresas lo considera un elemento estratégico y el 27% un factor de confianza, aunque el 32% continúa abordándolo principalmente como un requisito mínimo.

El informe también señala que el 44% de los encuestados ha adaptado su modelo de gobernanza como consecuencia de la evolución del marco regulatorio. Las nuevas normas y obligaciones contribuyen así a clarificar responsabilidades, estructurar procedimientos e integrar mejor los riesgos digitales en las decisiones empresariales.

Esta evolución también ha favorecido una reorientación de las inversiones hacia las amenazas operativas. La protección de los datos es la principal prioridad para el 67% de las empresas, seguida por el refuerzo de la resiliencia frente a los ciberataques (58%) y el cumplimiento normativo (37%).

La disponibilidad de profesionales especializados sigue siendo el principal desafío. Según el informe, el 84% de las organizaciones sufre la escasez de perfiles especializados en ciberseguridad: un 29% lo hace de forma crítica y un 55%de manera moderada. Solo el 8% asegura no encontrar dificultades para incorporar este tipo de talento.

Para hacer frente a esta situación, el 57% de las empresas apuesta por la formación y el desarrollo de competencias de sus propios equipos. Esta estrategia permite ampliar progresivamente la base nacional de profesionales más allá de los perfiles técnicos altamente especializados.

La externalización complementa este modelo. El 93% de las organizaciones subcontrata al menos una función relacionada con la ciberseguridad, especialmente la supervisión permanente de los sistemas (29%) y las pruebas de penetración (27%). No obstante, el informe recomienda mantener internamente la estrategia, el conocimiento de los riesgos y la capacidad de decisión.

La soberanía digital constituye otro de los ejes de consolidación. Según el AUSIMètre, el 60% de las empresas declara una dependencia media o elevada de los proveedores de servicios cloud. Mientras que el 30% ya dispone de una estrategia formalizada de reversibilidad, el 32% se encuentra elaborándola y el 38% aún no ha desarrollado ninguna.

El informe no cuestiona la adopción del cloud, convertido en una herramienta indispensable para la transformación digital. En cambio, insiste en la necesidad de identificar las dependencias existentes, clasificar los datos según su nivel de sensibilidad y prever las condiciones para un eventual cambio de proveedor.

La inteligencia artificial refleja la misma dinámica de rápida adopción. Cerca del 87% de las empresas considera que esta tecnología es un aliado para reforzar la ciberseguridad. La detección de amenazas es citada por el 48% de los encuestados y el análisis predictivo por el 45%. Sin embargo, solo el 30% ha establecido normas formales para su utilización y el 18% todavía no ha designado un responsable específico de inteligencia artificial.

Paralelamente, el phishing continúa siendo la amenaza más extendida, mencionada por una de cada dos empresas (50%). Le siguen los ciberataques llevados a cabo a través de proveedores o socios (34%) y los usos maliciosos de la inteligencia artificial (31%).

Por Mouhamet Ndiongue
El 19/07/2026 a las 15h30