Ante la proximidad de la Copa del Mundo 2030, que Marruecos coorganizará junto a España y Portugal, la financiación de las infraestructuras constituye un desafío de primer orden para las finanzas públicas. La magnitud de las inversiones requeridas en el sector ferroviario, las autopistas y los aeropuertos exige movilizar recursos de gran calado sin imputar la totalidad de su coste al Presupuesto General del Estado (BGE) ni incrementar de forma directa la deuda del Tesoro.
En esta perspectiva, la ANGSPE ha acompañado a diversos Establecimientos y Empresas Públicas (EEP) en la concepción de mecanismos de financiación alternativos. Según el último informe sobre el Estado accionista, los esquemas elaborados para la Oficina Nacional de Ferrocarriles (ONCF), la Sociedad Nacional de Autopistas de Marruecos (ADM) y la Oficina Nacional de Aeropuertos (ONDA) movilizan partidas de 53.000, 14.500 y 38.000 millones de dirhams, respectivamente. Esto representa un total combinado de 105.500 millones de dirhams para los tres operadores.
El objetivo declarado es reforzar su capacidad para asumir sus planes de inversión mediante fórmulas que combinan la puesta en valor de activos, la titulación (titurización), préstamos bancarios, emisiones de bonos y, según los proyectos, aportaciones del Estado o autofinanciación. La Agencia, dirigida por Abdellatif Zaghnoun, indica que estos dispositivos permitirán aliviar en unos 100.000 millones de dirhams la presión sobre el Presupuesto General del Estado gracias al fortalecimiento de los fondos propios y de la capacidad de endeudamiento de las empresas públicas implicadas.
La LAV y los Cercanías, financiados por las regiones y la banca
El programa ferroviario figura entre los proyectos más ambiciosos. Abarca, en particular, la extensión de la línea de alta velocidad (LAV) entre Kenitra y Marrakech, así como el desarrollo de redes de trenes de Cercanías (RER) en las regiones de Casablanca, Rabat y Marrakech.
Para financiar estas infraestructuras, la ANGSPE ha diseñado un esquema de 53.000 millones de dirhams. Este prevé la movilización de 48.000 millones de dirhams en forma de deuda contraída por cinco regiones —Tanger-Tétouan-Al Hoceïma, Fès-Meknès, Rabat-Salé-Kénitra, Casablanca-Settat y Marrakech-Safi— ante un consorcio bancario. Los 5.000 millones de dirhams restantes serán aportados directamente por el Estado como fondo de dotación.
Este montaje busca evitar el recurso a la garantía soberana y neutralizar la incidencia directa de esta deuda sobre las arcas del Tesoro. La financiación, denominada en dirhams, permite asimismo descartar el riesgo de cambio. Se trata también de diversificar la captura de recursos entre varios actores, en lugar de concentrar la demanda en el mercado de renta fija nacional.

El esquema establece además que la ONCF contribuirá al servicio de la deuda existente y de la nueva deuda de infraestructuras una vez puesta en explotación la ampliación del LAV y consolidados los niveles de tráfico. Esta contribución se activará a medida que las inversiones comiencen a generar retornos operativos.
El plan fue ratificado en una reunión interministerial celebrada el 8 de enero de 2025, de forma previa a la firma de un convenio marco entre el Estado y la ONCF en mayo de ese mismo año. Las consultas preliminares con entidades financieras han puesto de manifiesto un interés potencial superior a los 50.000 millones de dirhams, según recoge el informe.
ADM recurre a la titulación y a las emisiones obligatorias
En el sector de las autopistas, ADM proyecta unos 14.500 millones de dirhams en inversiones con horizonte 2032, al margen de las grandes obras de mantenimiento. Entre las actuaciones previstas destacan la autopista continental Rabat-Casablanca y la conclusión del tramo Tit Mellil-Berrechid.
Travaux de la nouvelle autoroute Tit Mellil-Berrechid. (A.Et-Tahiry/Le360). عبد الرحيم الطاهيري
Para financiar este programa, la ANGSPE recomienda un dispositivo articulado sobre dos palancas. La primera consiste en titularizar, por un periodo de veinte años, los cánones de ocupación temporal del dominio público debidos por ADM al Estado. Esta operación permitirá captar 7.000 millones de dirhams, que se inyectarán en la empresa mediante una ampliación de capital destinada a consolidar sus fondos propios.
El importe restante se cubrirá mediante emisiones de bonos realizadas directamente por ADM, sin garantía estatal, así como a través de préstamos suscritos en el mercado local. Las operaciones de titulación y las emisiones de bonos se sucederán de forma alternada, de modo que el refuerzo previo de los recursos propios mejore la capacidad de endeudamiento de la sociedad para las siguientes fases de captación de fondos.
El protocolo de acuerdo relativo a este esquema fue suscrito el 21 de marzo de 2025 entre el Estado —representado por los ministerios de Economía y Finanzas, y de Equipamiento y Agua—, la ANGSPE y ADM. Su ejecución operativa permitirá al operador acudir al mercado de bonos sin aval soberano, lo que constituye un hito inédito para la compañía.
38.000 millones de dirhams para la red aeroportuaria
Por su parte, el programa de la ONDA contempla un volumen de 38.000 millones de dirhams. La partida destina 25.000 millones de dirhams al desarrollo de la capacidad de los aeropuertos y 13.000 millones a la modernización de instalaciones y adquisiciones de suelo.
El modelo aprobado combina recursos internos y externos. La titulación a veinte años de los cánones por ocupación del dominio público abonados por la ONDA al Estado generará 5.000 millones de dirhams, inyectados como fondos de dotación. A ello se sumarán 25.000 millones de dirhams de financiación sin garantía estatal, captados mediante emisiones de obligaciones, créditos bancarios y préstamos de la banca multilateral. La autofinanciación del propio organismo cubrirá los 8.000 millones de dirhams restantes.
Nouveau terminal à l'Aéroport Mohammed V de Casablanca
Esta fórmula persigue consolidar el patrimonio de la ONDA diversificando sus vías de financiación. Las emisiones de bonos permitirán canalizar el ahorro de inversores institucionales, tales como instituciones de inversión colectiva, fondos de pensiones y compañías aseguradoras.
El marco fue validado tras las concertaciones entre la ANGSPE, la ONDA y los departamentos ministeriales implicados. El protocolo de acuerdo se firmó el 24 de julio de 2025 bajo la presidencia del jefe de Gobierno.
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Más allá de los importes, estas operaciones reflejan una evolución estratégica en la financiación de las grandes obras de infraestructuras en Marruecos. En lugar de acudir sistemáticamente al Presupuesto General o al aval del Estado, la ANGSPE apuesta por poner en valor los activos de los organismos públicos, fortalecer sus balances e incrementar su autonomía para captar capitales en los mercados.
La titulación se consolida como uno de los instrumentos centrales de este modelo, al transformar flujos de ingresos futuros en recursos líquidos e inmediatos. Los fondos obtenidos se reintegran en las empresas públicas como capital o dotación patrimonial para sanear su estructura financiera.
Sin embargo, esta estrategia no exime de compromisos financieros ni excluye la intervención pública. El plan ferroviario incluye 5.000 millones de dirhams en fondos estatales directos, mientras que los restantes mecanismos descansan en endeudamiento cuyo reembolso deberá ser asumido por los propios operadores con los ingresos derivados de su explotación.
La clave del modelo reside en redistribuir la carga financiera, acotando el impacto inmediato sobre el presupuesto nacional y evitando comprometer la firma del Estado mediante garantías implícitas. La sostenibilidad final de este arquitectura dependerá de la capacidad de gestión de las empresas públicas, la rentabilidad económica de las infraestructuras y el control riguroso de los costes de ejecución.



