Marruecos multiplica por ocho sus importaciones de cebolla y alcanza un récord histórico

Cebollas expuestas en el mercado mayorista de Casablanca. (K. Sabbar/Le360)

El 13/07/2026 a las 13h33

Marruecos importó 21.600 toneladas de cebolla fresca por un valor de 9,4 millones de dólares entre julio de 2025 y abril de 2026, una cifra ocho veces superior a la de la campaña anterior. La caída de la producción nacional y el fuerte aumento de los precios han llevado al Reino, tradicional exportador de este producto, a recurrir de forma excepcional al mercado exterior.

Las importaciones marroquíes de cebolla se han disparado esta temporada hasta alcanzar niveles récord. Entre julio de 2025 y abril de 2026, Marruecos compró en el exterior 21.600 toneladas de cebolla fresca por un valor de 9,4 millones de dólares, según datos publicados por el portal especializado EastFruit.

El volumen importado es ocho veces superior al registrado durante la campaña anterior, cuando las compras exteriores ya se encontraban en niveles elevados, y multiplica por 2,5 el anterior récord, que se remontaba a la temporada 2015-2016.

El aumento comenzó de forma moderada en enero, con alrededor de 500 toneladas importadas, pero se aceleró considerablemente en abril, cuando Marruecos recibió más de 14.500 toneladas en un solo mes.

Países Bajos se convirtió en el principal proveedor, concentrando más del 60% de las importaciones, seguido de España, con aproximadamente un tercio del total, y Francia, con cerca del 5%. Marruecos también recibió cantidades menores procedentes de Bélgica y Egipto.

La situación supone un cambio significativo para un país tradicionalmente exportador de cebolla y proveedor de varios mercados de África Occidental. Entre enero y abril de este año, las exportaciones marroquíes se redujeron a apenas 2.700 toneladas, mientras que las importaciones fueron 7,7 veces superiores durante el mismo periodo, convirtiendo al Reino en importador neto.

Según EastFruit, esta situación responde a una combinación de factores climáticos y económicos. Las condiciones meteorológicas adversas afectaron a las cosechas en importantes zonas productoras como Tamehdit, Fès y Meknès, reduciendo tanto el rendimiento como la calidad de la producción.

A pesar de la caída de la cosecha, parte de las cebollas de mayor calidad continuó exportándose hacia África Occidental, lo que contribuyó a reducir rápidamente las existencias disponibles en el mercado nacional. A ello se suman las limitaciones de las infraestructuras de almacenamiento y de la cadena de frío, así como las pérdidas posteriores a la cosecha.

La reducción de la oferta provocó un fuerte aumento de los precios mayoristas y minoristas, llevando a Marruecos a incrementar sus compras en el exterior para abastecer el mercado y contribuir a estabilizar los precios.

Por la redacción
El 13/07/2026 a las 13h33