A pocas semanas del Aid al-Adha, el zoco de Fkih Ben Salah, considerado uno de los grandes centros del comercio ovino en Marruecos, vive una intensa actividad marcada por una oferta abundante, aunque acompañada de un claro incremento de precios. En los pasillos de este mercado estratégico, ganaderos llegados de distintas regiones exponen principalmente ejemplares de raza «Sardi», aunque las ventas todavía no avanzan al ritmo habitual de las semanas previas a la festividad.
Según varios profesionales presentes en el mercado, los precios han registrado en los últimos días un aumento de entre 300 y 500 dirhams por cabeza respecto a periodos anteriores. «El mercado ha subido. Dependiendo del animal, los precios pasan de 5.000 a 5.400 dirhams o más», explica un vendedor, que asegura no obstante que «hay ganado en cantidad y el mercado sigue bien abastecido».
La horquilla de precios observada actualmente muestra que algunos ejemplares arrancan en torno a los 3.000 dirhams, mientras que las categorías intermedias oscilan entre 4.000 y 8.000 dirhams. Los animales más demandados alcanzan incluso los 10.000 dirhams o más, dependiendo del tamaño, la conformación física y la calidad del engorde. «Hoy los precios medios empiezan en 4.000 dirhams y pueden llegar a 10.000 u 11.000 dirhams, según lo que busque el comprador», señala otro vendedor.
Para los ganaderos, esta subida se explica sobre todo por el encarecimiento de los costes de producción, especialmente de la alimentación animal. «El forraje es caro. Un cordero puede consumir hasta 600 dirhams al mes», afirma un profesional, mientras otro añade que algunos animales criados durante un año entero requieren varios miles de dirhams en gastos antes de salir a la venta.
Los vendedores recuerdan además que los precios actuales deben analizarse teniendo en cuenta el aumento generalizado de los costes. «Hay que ver las dos caras de la moneda, no solo la del comprador», insiste un ganadero, aludiendo al incremento del transporte, de los piensos compuestos y de los gastos de mantenimiento del ganado.
En paralelo, la cuestión de los intermediarios, conocidos popularmente como «chennaqa», sigue alimentando el debate en el mercado. Algunos visitantes denuncian su influencia sobre los precios, mientras otros relativizan su papel.
Pese a las tensiones en los precios, varios actores del mercado se muestran tranquilizadores sobre la evolución de la temporada. «Hay ganado disponible y cada uno acabará comprando según sus posibilidades», asegura un profesional. Una convicción compartida por muchos habituales del mercado, convencidos de que, como ocurre cada año, la actividad comercial se intensificará a medida que se acerque el Aíd al-Adha.