Textil marroquí: un experto alerta de un posible drama económico y social de cara a 2050

El 10/08/2026 a las 13h46

Las exportaciones marroquíes de textil y confección se han deteriorado aún más en 2026. Para el experto Jean-François Limantour, este retroceso pone sobre todo de manifiesto las debilidades estructurales de un sector todavía muy dependiente de la subcontratación y que ahora se enfrenta al avance de las plataformas chinas de moda ultrarrápida. También señala que el régimen aduanero preferencial europeo es menos favorable que el que beneficia a la mayoría de los competidores asiáticos de Marruecos.

Las exportaciones marroquíes de textil y confección continúan a la baja. Según los datos de la Oficina de Cambios, 2025 se saldó con un descenso del 3,9% en las exportaciones de prendas confeccionadas y del 7,4% en las de artículos de punto. Esta tendencia se ha acentuado durante el primer semestre de 2026. A finales de junio, las prendas confeccionadas registraban una caída del 5,7%, hasta los 14.040 millones de dírhams, mientras que los artículos de punto retrocedían un 9,7%, hasta los 3.840 millones.

Para analizar las causas de este retroceso, Le360 recabó la opinión de Jean-François Limantour, experto en el sector textil y de la confección y presidente de la asociación Evalliance de cooperación textil entre la Unión Europea, el Sudeste Asiático y el Mediterráneo.

Según Jean-François Limantour, los exportadores marroquíes afrontan un doble problema, tanto coyuntural como estructural. En el plano coyuntural, el mercado europeo de la confección atraviesa una fase de retroceso generalizado, mientras los consumidores están preocupados por su poder adquisitivo, el precio de los carburantes, la ola de calor y los conflictos en Irán y Ucrania.

Según los datos de Eurostat sobre las importaciones de prendas de vestir de la Unión Europea (UE) hasta finales de mayo de 2026, los últimos disponibles, el descenso alcanza el 10%. En este contexto general de retroceso, Marruecos registra una caída del 9%, inferior a la de varios de sus competidores.

Entre ellos figuran Bangladesh, cuyas exportaciones de prendas de vestir hacia la UE se desplomaron un 19%, Pakistán (-17%), Turquía (-16%), India (-13%) y Camboya (-11%). Túnez, cuyo declive se viene observando desde hace varios años, también prolonga su caída, con un -7%. China, principal proveedor de Europa, limita por su parte su descenso al 4%.

En cuanto al componente estructural, el experto señala la pérdida progresiva de cuota de mercado del textil marroquí en Europa, que ha pasado del 4,5% en 2005 al 3% actual. A su juicio, este retroceso pone de manifiesto debilidades más profundas que las derivadas únicamente de la coyuntura.

Debilidades estructurales

Preguntado por las causas estructurales de este retroceso, Jean-François Limantour enumera una serie de debilidades que considera claramente identificadas. Entre ellas destaca que el sector sigue estando compuesto, en su mayor parte, por numerosas pequeñas empresas de subcontratación que operan en segmentos de bajo valor añadido.

A ello se suma un mercado interno débil y poco estructurado, así como un tejido industrial textil de base frágil y limitado, lo que mantiene al sector de la confección en una situación de elevada dependencia del exterior para abastecerse de materias primas y accesorios, señala el experto.

Jean-François Limantour también apunta a un nivel tecnológico insuficiente, debido a la falta de inversiones significativas en producción, creación y marketing durante los últimos veinte años. Por último, menciona un régimen aduanero preferencial europeo menos favorable que el del que disfrutan la mayoría de los competidores asiáticos de Marruecos.

Este cúmulo de debilidades, subraya, refleja la persistente dependencia del sector respecto a un modelo de subcontratación de bajo valor añadido que, a su juicio, se encuentra actualmente al límite de sus posibilidades.

Preguntado por el futuro del sector textil y de la confección marroquí ante competidores más competitivos en costes y más agresivos en los plazos de entrega, Jean-François Limantour señala que los grandes competidores asiáticos han realizado importantes esfuerzos para mejorar su competitividad industrial y comercial.

El experto destaca especialmente el vertiginoso desarrollo de las plataformas chinas de moda ultrarrápida, como Shein y Temu. Sobre esta base, Limantour advierte de que «no quedará gran cosa del sector textil y de la confección marroquí en 2050 si el sector no abandona radicalmente su actual lógica de subcontratación», un escenario que califica de drama económico y social.

En cuanto a la proximidad geográfica con la UE, considerada durante mucho tiempo una ventaja decisiva para Marruecos, el experto introduce matices. «Esta ventaja sigue siendo importante, pero se está reduciendo peligrosamente ante el rendimiento logístico y comercial de las plataformas chinas de moda ultrarrápida, que recurren al transporte aéreo y a centros logísticos instalados en Europa». También observa un desplazamiento del mercado europeo hacia los segmentos bajo y medio, lo que perjudica el modelo de proximidad de gama media y alta en el que Marruecos se ha posicionado históricamente como referente.

Respecto a los acuerdos aduaneros que vinculan a Marruecos con la UE, Jean-François Limantour considera que son claramente menos ventajosos que los concedidos por la Unión Europea a países como Bangladesh, Pakistán, Myanmar, Camboya o Sri Lanka.

UE-Marruecos: un régimen preferencial que debe mejorarse

Ante este contexto adverso, Jean-François Limantour recomienda establecer una prioridad absoluta: mantener las fábricas activas mediante la búsqueda de nuevos mercados. El experto reclama una movilización general de las autoridades públicas y de los industriales del sector para organizar rápidamente operaciones excepcionales de promoción en los dos principales mercados de Marruecos, España y Francia, así como en otros dos o tres mercados europeos, entre ellos Alemania, Países Bajos, Italia y Suiza.

Más allá de la urgencia coyuntural, el experto insiste en que las cuestiones estructurales son vitales a medio plazo y propone abordarlas en el marco de un plan estratégico 2026-2030. Este plan debería basarse, explica, en un fuerte apoyo público a la inversión industrial y comercial competitiva en tecnologías avanzadas impulsadas por la inteligencia artificial, con el objetivo de modernizar el sector y adquirir nuevas competencias.

Jean-François Limantour también recomienda una política regulatoria y fiscal destinada a fomentar las inversiones extranjeras directas, incluidas las procedentes de Asia, así como una estrategia ambiciosa de promoción y comunicación en torno a la marca «Made in Morocco».

Por último, reclama una armonización de las normas aduaneras entre la UE y Marruecos con el régimen superpreferencial «Todo menos armas», concedido por la Unión Europea a algunos de los principales competidores de Marruecos, o, en su defecto, con el modelo del Acuerdo de Unión Aduanera entre la UE y Turquía.

Por Lahcen Oudoud
El 10/08/2026 a las 13h46