Orlando Bloom, conocido por interpretar a Legolas en la saga de El Señor de los Anillos y a Will Turner en Piratas del Caribe, disfruta hablando tanto de sus proyectos cinematográficos como de sus perros. Además de ser un reconocido actor, embajador de buena voluntad de UNICEF y doctor honoris causa por la Universidad de Kent, también es un firme defensor de los animales.
A lo largo de su vida ha convivido con numerosos perros, aunque uno de ellos dejó una huella imborrable. Se trata de Sidi, un perro que adoptó en 2004 durante el rodaje de Kingdom of Heaven en Marruecos y al que posteriormente llevó consigo a Estados Unidos. Una historia de cariño y fidelidad que se prolongó durante doce años.
«Lo rescaté en Marruecos y fue un compañero extraordinario. Era noble, protector y transmitía una enorme serenidad. Su presencia resultaba reconfortante. Compartimos doce años juntos y me enseñó muchísimo. Tener un perro es un privilegio, pero también una gran responsabilidad», declaró el actor al diario español.

No es la primera vez que Orlando Bloom rinde homenaje a Sidi, fallecido en 2016. En 2020, el actor confesó a la prensa que nunca logró superar su pérdida, hasta el punto de conservar su esqueleto.
«Conservo su esqueleto para que siga cerca de mí. Sé que puede parecer extraño para algunas personas, pero sigo yendo a darle las buenas noches cada noche», explicó entonces.

Otra muestra del profundo vínculo que mantenía con este antiguo perro callejero marroquí es el tatuaje que luce en su antebrazo, en el que aparece la cabeza de Sidi acompañada de su nombre.
