Según un comunicado oficial del Mando de Estados Unidos para África (AFRICOM), la alerta se dio poco después de su desaparición, lo que desencadenó de inmediato una amplia operación de búsqueda y rescate coordinada entre las fuerzas estadounidenses, marroquíes y otros contingentes implicados en el ejercicio.
Los medios desplegados abarcan tanto dispositivos terrestres como aéreos y marítimos, con el fin de maximizar las posibilidades de localizar a los dos militares en esta extensa y difícil zona de entrenamiento.
En su comunicación, los responsables del ejercicio subrayaron que la prioridad sigue siendo la identificación y localización de los militares desaparecidos, así como el apoyo a sus familias.
