Almeida introduce una nueva regla para justificar el veto a la feria hispano-marroquí

José Luis Martínez-Almeida. (Photo by JAVIER SORIANO / AFP). AFP or licensors

El 24/09/2026 a las 12h24

El alcalde desvincula la decisión de la situación en Sebta y sostiene ahora que Centro solo permitirá mercadillos promovidos por el Ayuntamiento o amparados por un convenio. Ese criterio no figuraba en la explicación enviada a la asociación, que llevaba cuatro meses tramitando el permiso y recibió la negativa después de contratar el seguro exigido por la propia Junta.

La respuesta de José Luis Martínez-Almeida no ha cerrado las dudas sobre el veto a la Feria artesanal Hispano-Árabe. Al contrario, el alcalde de Madrid ha introducido una condición que no aparecía en la primera explicación ofrecida por la Junta Municipal de Centro.

Almeida aseguró este miércoles que la decisión responde a una «reorganización de los mercadillos al aire libre» y que «no ha tenido que ver con la situación de Ceuta». Según el alcalde, el concejal de Centro, Carlos Segura, ha adoptado una medida «lógica» que afectará a cualquier entidad que pretenda organizar un mercadillo sin un convenio con el Ayuntamiento o sin que la actividad esté promovida por el propio Consistorio.

«Pronto esa asociación podrá comprobar que no es únicamente con ellos», añadió Almeida. La frase, sin embargo, remite a lo que el Ayuntamiento hará a partir de ahora, pero no aclara qué norma se aplicó para frenar una feria que llevaba una década celebrándose en Madrid.

Cuatro meses de trámites antes del veto

La Asociación Hispano Árabe para el Desarrollo y la Cultura comenzó a tramitar el permiso en abril. Durante los meses siguientes presentó los planos, la memoria y el resto de la documentación solicitada. El 22 de julio, la propia Junta de Centro todavía le pidió que aportara un seguro de responsabilidad civil para «continuar con la tramitación del evento».

No fue hasta el 18 de agosto cuando la asociación recibió por teléfono la noticia de que la feria no sería autorizada. La explicación escrita llegó el 8 de septiembre, semanas después de la negativa.

En aquel correo no se mencionaba la ausencia de un convenio con el Ayuntamiento. La Junta afirmó que había establecido para 2026 unos «nuevos criterios de ordenación del uso del espacio público» conforme a los cuales no se tramitarían autorizaciones para eventos cuya temática fuera la de «mercados o ferias».

El mensaje tampoco hablaba entonces de distinguir entre mercadillos municipales y privados. Justificaba la medida por la voluntad de reservar las plazas a actividades no comerciales, favorecer un uso equilibrado del espacio público y proteger el descanso vecinal, la accesibilidad y el patrimonio.

Posteriormente, fuentes municipales añadieron otros argumentos. Hablaron de la «saturación» del distrito Centro y de una supuesta «competencia desleal» para los comercios de la zona. Ahora Almeida incorpora una tercera explicación, la falta de un convenio o de promoción municipal.

Una respuesta que no resuelve la contradicción

La nueva versión tampoco explica cuándo se aprobó exactamente esta reorganización, dónde está recogida ni por qué la Junta mantuvo abierto el expediente durante cuatro meses si la feria ya incumplía los criterios fijados para 2026.

La asociación aseguró haber solicitado la resolución, ordenanza o normativa que recogiera las nuevas reglas. La respuesta que recibió fue que no existía un texto de esa naturaleza y que se trataba de una decisión de la Junta de Centro. También cuestionó que otras ferias artesanales siguieran figurando en el calendario municipal, entre ellas la prevista en el paseo de Recoletos.

El presidente de la entidad, Rachid Ismaili, vinculó la negativa al clima político generado en España tras los acontecimientos de Sebta. El PSOE y Más Madrid también reclamaron que el Ayuntamiento aclarase qué había cambiado entre julio y septiembre y denunciaron una posible aplicación discriminatoria de los criterios.

La negativa de Almeida no responde al problema administrativo de fondo. Una feria celebrada desde 2016 completó durante meses todos los trámites exigidos, asumió gastos y recibió el veto a última hora mediante unos criterios cuya formulación ha ido cambiando a medida que aumentaba la polémica.

Por Faiza Rhoul
El 24/09/2026 a las 12h24