En un mensaje publicado en la red social X, la responsable europea señaló haber mantenido un «intercambio constructivo» con el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, sobre los últimos acontecimientos en los alrededores del enclave ocupado.
Dubravka Šuica insistió en que «la migración irregular, el tráfico ilícito de migrantes y la trata de seres humanos solo pueden combatirse de forma conjunta», subrayando así la importancia de una estrecha cooperación entre Rabat, Madrid y Bruselas.
Asimismo, expresó su reconocimiento a «la rápida reacción de Marruecos», así como a «su estrecha cooperación en apoyo a España» y «las rápidas readmisiones, de conformidad con la legislación aplicable». Unas declaraciones que llegan en un momento en que las autoridades marroquíes han desplegado importantes medios para contener los intentos de acceso a Sebta y facilitar las devoluciones.
La comisaria europea recordó también que «Marruecos es un socio cercano y de larga data de la Unión Europea», afirmando que ambas partes continuarán trabajando juntas para reforzar la gestión de los flujos migratorios y consolidar la asociación estratégica y global entre el Reino y la UE.
Esta posición europea se produce en un contexto de fuerte tensión migratoria registrado en los últimos días en el norte de Marruecos, concretamente en la región de Fnideq, donde miles de personas intentaron llegar a Sebta.
Según las autoridades españolas, de los «50.000 a 60.000» migrantes que acudieron al enclave esta semana, más de 48.000 ya han regresado a Marruecos, lo que ilustra la magnitud de las operaciones de devolución llevadas a cabo en coordinación entre ambos países.
