Tras la sesión de apertura del diálogo social de abril, celebrada el viernes 17 de abril de 2026 bajo la presidencia del jefe del Gobierno, la Unión Marroquí del Trabajo (UMT) formuló una batería de reivindicaciones sociales y alertó del deterioro del poder adquisitivo, en un contexto marcado por la subida continua de los precios.
En un comunicado difundido al término de la reunión, el sindicato denunció el aumento del coste de la vida y la persistencia de la inflación, que afecta tanto a los trabajadores como al conjunto de los hogares. En este contexto, reclamó la puesta en marcha de mecanismos eficaces para proteger el poder adquisitivo de ciudadanos y asalariados.
La UMT pide también una subida general de los salarios en todos los sectores, tanto público como privado, así como una revalorización de las pensiones de jubilación, al considerar que los pensionistas no han sido beneficiados por incrementos desde hace varios años.
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Durante este encuentro con el jefe del Gobierno, la delegación de la UMT, encabezada por su secretario general Miloudi Moukharik, insistió en la necesidad de respetar la regularidad de las sesiones del diálogo social. El sindicato lamentó la ausencia de la sesión de septiembre de 2025 y pidió aplicar de forma efectiva los compromisos ya adquiridos, en particular los recogidos en el pacto nacional para la institucionalización del diálogo social firmado el 30 de abril de 2022.
La UMT dibuja además un panorama social preocupante, marcado por el encarecimiento de los productos básicos y la creciente presión sobre los trabajadores. En este sentido, insta al Gobierno a actuar con urgencia ante una situación que considera especialmente difícil para la clase trabajadora.
Entre sus principales reivindicaciones figura una subida general de los salarios en el sector público, las colectividades territoriales y el sector privado, así como una revalorización global de las pensiones. El sindicato pide además fijar una pensión mínima alineada con el salario mínimo.
Asimismo, defiende un aumento del salario mínimo en los sectores industrial, agrícola y de servicios, junto con la continuación de la reducción de la presión fiscal sobre los salarios para mitigar su impacto en el poder adquisitivo.
En el plano fiscal y económico, la UMT reclama medidas urgentes en relación con la gasolina y el diésel, entre ellas una reducción progresiva del IVA y del impuesto interior de consumo, así como un mayor control de los precios. También aboga por la unificación del salario mínimo entre los sectores industrial y agrícola.
En el sector público, la organización sindical insiste en la aplicación de los compromisos previos, la continuidad de los diálogos sectoriales y la creación de un nuevo grado de promoción. Asimismo, solicita la apertura de negociaciones específicas para varios cuerpos profesionales, como ingenieros, administradores, técnicos y personal administrativo.
La UMT pide igualmente abrir negociaciones reales en sectores como las colectividades territoriales, la sanidad, la agricultura y la educación, además de aplicar los acuerdos pendientes en el ámbito educativo.
Por último, el sindicato expresa su preocupación por la situación en el sector de la subcontratación, en particular en actividades como la seguridad privada y la limpieza, y reclama una mejor organización del sector, el respeto de la legislación laboral y una limitación de la jornada, que considera excesiva y que en algunos casos supera las doce horas diarias.
