El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y Marruecos consolidan su cooperación en torno a varias prioridades clave relacionadas con los derechos humanos, la salud y la igualdad de género, con una fuerte orientación hacia las intervenciones sobre el terreno y el respaldo a las políticas públicas.
Así lo recordó Alfonso Barragues, director adjunto de la oficina de enlace del UNFPA, este martes 23 de junio en Ginebra, al término de un encuentro con el delegado interministerial de Derechos Humanos, El Habib Belkouch, al margen de la 62.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos.
Entre los ejes principales de esta alianza destacan la mejora de la salud materna y la reducción de la mortalidad vinculada al embarazo y al parto. El UNFPA también pretende reforzar la lucha contra la violencia ejercida sobre las mujeres y las niñas, así como contra las prácticas perjudiciales para sus derechos, en particular el matrimonio infantil.
Asimismo, el programa otorga un lugar central a la ampliación del acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva. Para Alfonso Barragues, el reto consiste en garantizar una cobertura equitativa en todo el territorio, acercando estas prestaciones a las poblaciones gracias a una red reforzada de estructuras sanitarias. «El acceso de las mujeres y las niñas a los servicios de salud, incluida la salud sexual y reproductiva, debe estar garantizado en todo el país, no solo en los hospitales, sino también en los centros de salud de atención primaria», subrayó.
Más allá de las temáticas sectoriales, el UNFPA acompaña a las instituciones marroquíes en el diseño y la aplicación de las políticas públicas. Este apoyo se brinda a varios departamentos ministeriales, especialmente a los de Educación, Salud y Protección Social.
Alfonso Barragues destaca que la organización está comprometida a «asistir a los diferentes ministerios implicados en la formulación y aplicación de las políticas públicas», confirmando un enfoque transversal e integrado.
Una alianza arraigada en el terreno
Esta cooperación se fundamenta en la firme convicción de que el impacto real de las políticas públicas depende de su aplicación a nivel local. De este modo, el UNFPA reitera su compromiso con las organizaciones de mujeres y de jóvenes, en estrecha coordinación con las autoridades marroquíes.
Bajo esta perspectiva, la colaboración con la Delegación Interministerial de Derechos Humanos (DIDH) se inscribe en una lógica de seguimiento y aplicación de las recomendaciones internacionales, transformando los compromisos en acciones concretas sobre el terreno. «Para nosotros, la alianza con la DIDH es una alianza estratégica», añadió, ilustrando la voluntad del UNFPA de formar parte de una dinámica sostenible junto a Marruecos para la promoción y el cumplimiento efectivo de los derechos humanos.
