Las declaraciones de Adil El Bitar se producen en un contexto de creciente tensión entre los dos principales partidos de la mayoría gubernamental. Para el dirigente del PAM, la solidaridad dentro del Ejecutivo no puede diluir las responsabilidades que corresponden a cada formación en el balance de la legislatura.
«Hemos asumido nuestra responsabilidad dentro de la mayoría y nos hemos mantenido fieles al acuerdo que nos vincula. En ningún momento nos hemos posicionado contra las orientaciones del Gobierno. Pero ha llegado la hora de que cada cual responda por su parte de responsabilidad en el balance gubernamental», afirmó.
«Todos tienen derecho a pronunciarse sobre los logros y los fracasos del Gobierno. Pero convertir las discrepancias en una guerra de declaraciones no está a la altura del debate que los marroquíes tienen derecho a esperar», añadió.
Sin embargo, fue al abordar el Mundial de 2030 cuando Adil El Bitar empleó un tono más contundente. El jefe del Gobierno, Aziz Akhannouch, había reaccionado con dureza el jueves en Médiouna a las declaraciones realizadas por Fouzi Lekjaa, miembro del Buró Político del PAM y presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol. Un día antes, en Bouznika, Lekjaa había afirmado que la provincia de Benslimane tendría el «honor» de acoger la final del Mundial de 2030.
Akhannouch había reprochado concretamente a Lekjaa que presentara algunos grandes proyectos, entre ellos el Gran Estadio Hassan II de Benslimane, como promesas electorales.
«Me aterrorizaron las palabras del jefe del Gobierno», declaró Adil El Bitar. «Que un jefe del Ejecutivo diga de uno de los miembros de su equipo que formula falsas promesas electorales y afirme, a propósito de la victoria en la Copa de África, “nos habéis mentido”, me parece irresponsable», añadió.
Para El Bitar, las grandes citas deportivas internacionales no pueden reducirse a argumentos de campaña electoral. «Estos proyectos trascienden los programas electorales y gubernamentales. Son proyectos nacionales respaldados por todos los marroquíes», sostuvo.
El Bitar también rechazó la interpretación que se dio a las palabras de Lekjaa sobre el Gran Estadio Hassan II. En su opinión, el dirigente del PAM no presentó la celebración de la final del Mundial como una promesa electoral, sino que recordó una decisión estratégica de Marruecos.
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«Lekjaa no lo presentó como una promesa electoral. Recordó que se trataba de una decisión de Estado, adoptada al más alto nivel, para construir un estadio que cumpla los estándares internacionales más exigentes, con capacidad para unos 115.000 espectadores y con la ambición de acoger allí la final del Mundial de 2030», explicó.
Preguntado por las crecientes tensiones entre el PAM y el RNI, El Bitar defendió la posición de su partido dentro de la mayoría gubernamental, aunque reclamó que se delimite la responsabilidad de cada formación en el balance del Ejecutivo. «Cuando no se pertenece al partido que dirige el Gobierno, no se puede aplicar todo lo que se considera pertinente», señaló.
A su juicio, el PAM ha asumido plenamente sus responsabilidades dentro de la mayoría sin tratar de distanciarse públicamente de las decisiones del Ejecutivo. Esa solidaridad gubernamental no significa, sin embargo, que ambos partidos deban responder de la misma manera por el balance de la legislatura.
«Existe un programa que nos vincula y al que hemos permanecido fieles dentro de la mayoría. Pero ahora ha llegado el momento de rendir cuentas», insistió.
Sobre las acusaciones de «captación» de dirigentes políticos, surgidas especialmente después del reciente paso de varios responsables del RNI al PAM, El Bitar recordó que el fenómeno no es nuevo. Citó como ejemplo a Mohamed Chaouki, actual presidente del RNI, quien todavía pertenecía al PAM en 2021.
El Bitar también defendió la propuesta del PAM sobre las reservas de carburantes. El partido pretende elevar las reservas nacionales al equivalente de tres meses de consumo, frente a los dos meses que exige actualmente la normativa.
Preguntado por la incapacidad del Ejecutivo para hacer cumplir esta obligación, pese a que la responsabilidad sectorial recae en Leila Benali, ministra de Transición Energética y Desarrollo Sostenible y miembro del PAM, El Bitar señaló directamente al jefe del Gobierno.
«Nosotros no dirigimos el Gobierno. Por tanto, la ministra no puede imponer al jefe del Ejecutivo la aplicación de un programa determinado», respondió. «Quien dirige el Gobierno controla el 45% del mercado de los carburantes en Marruecos», prosiguió.
El Bitar prometió ir más lejos si el PAM llega a encabezar el Ejecutivo. «Cuando dirijamos el Gobierno, aplicaremos esta medida. Nuestro objetivo es elevar las reservas nacionales al equivalente de tres meses de consumo», aseguró.
El dirigente señaló que determinados productos, especialmente el queroseno, han llegado a registrar niveles de existencias particularmente bajos, equivalentes a apenas una decena de días de consumo.
En su opinión, esta debilidad de las reservas aumenta la vulnerabilidad de Marruecos ante las crisis internacionales. «Si dispusiéramos de reservas suficientes, contaríamos al menos con cierto margen de tiempo para proteger a los ciudadanos frente a las subidas bruscas del precio del barril en el mercado internacional», afirmó, en referencia a la guerra en Ucrania y a las tensiones en el estrecho de Ormuz.
También consideró que una parte del precio pagado por los consumidores debería destinarse a financiar la ampliación de la capacidad de almacenamiento de los operadores.
Adil El Bitar también se refirió a la reunión celebrada el jueves 10 de septiembre entre miembros del Buró Político del PAM y representantes de la CGEM.
El encuentro permitió al PAM presentar las principales medidas de su programa económico ante los representantes de la patronal, explicó.
Durante la reunión, Lekjaa anunció que, además del documento de 46 páginas ya publicado con las propuestas del PAM, próximamente se pondrá a disposición del público una versión mucho más detallada, de unas 1.200 páginas, indicó El Bitar.
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Entre los asuntos abordados con la CGEM figura la generalización de la protección social. El Bitar recordó que más de siete millones de marroquíes continúan sin cobertura médica, especialmente en los sectores de la agricultura, el turismo y la artesanía.
El PAM también pretende impulsar varios grandes proyectos de infraestructuras. Entre ellos figura la autopista Marrakech-Fès, presentada como un motor para el desarrollo turístico de la región de Fès-Meknès, además de la mejora de las conexiones con los puertos del norte, especialmente Tanger Med y Nador West Med.
En materia educativa, El Bitar trazó un diagnóstico ampliamente compartido. Pese al considerable aumento del gasto público, los resultados siguen por debajo de las expectativas. Recordó que el presupuesto destinado a la educación pasó de 58.000 a 97.000 millones de dírhams durante la legislatura del Gobierno saliente.
Los últimos resultados del informe PISA ilustran, a su juicio, la magnitud del desafío. Marruecos ocupa el puesto 79 de 81 países en comprensión lectora, el 76 en ciencias y el 71 en matemáticas.
Para responder a este reto, el PAM propone dedicar «20 minutos diarios» a la lectura en los centros escolares.
El partido también pretende reforzar el acompañamiento a los docentes, especialmente en el marco del diálogo social. «Debemos cuidar a los profesores», insistió El Bitar, para quien la mejora de sus condiciones laborales constituye un requisito previo para cualquier reforma duradera del sistema educativo.
Diputado durante las legislaturas 2016-2021 y 2021-2026, Adil El Bitar aspira a obtener un nuevo mandato en las elecciones legislativas del 23 de septiembre por la circunscripción de Aïn Sebaâ-Hay Mohammadi.
Además de sus responsabilidades políticas, Adil El Bitar preside el Consejo Nacional de la Orden de Notarios de Marruecos.
Su nombre pasó a ocupar el primer plano el pasado 1 de septiembre, cuando el PAM lo eligió para presentar su programa electoral. La decisión fue interpretada como una señal de la voluntad del partido de promover a una nueva generación de dirigentes llamados a desempeñar un papel cada vez más relevante en sus próximas citas políticas.
¿Aspira Adil El Bitar a convertirse en ministro? El dirigente del PAM rechaza esa interpretación personal de su compromiso político. «En el PAM no hacemos política para convertirnos en ministros. Es un medio, no un fin. El objetivo es que el partido asuma responsabilidades y pueda aplicar su programa», aseguró, situando cualquier ambición individual en un segundo plano frente al proyecto colectivo de la formación.
