El artículo 36 del proyecto de Ley de Finanzas 2027 autoriza al ministro delegado ante la jefa del Gobierno encargado de la Administración de la Defensa Nacional a asumir compromisos por valor de 190.500 millones de dírhams. Estas cantidades se imputarán a los créditos de 2028 de la cuenta «Adquisición y reparación de material de las FAR y apoyo al desarrollo de la industria de defensa». La Ley de Finanzas 2026 contemplaba 157.100 millones de dírhams. El aumento alcanza los 33.000 millones de dírhams, un 21%.
Abdelhamid Harifi, analista y administrador del foro FAR-Maroc, recuerda que estos compromisos se situaban en apenas 119.700 millones de dírhams en 2023 y subraya que esta parte constituye «el elemento más destacado del texto». Según él, el Estado concede un mayor margen de maniobra a la Administración de la Defensa Nacional, que podrá «negociar nuevos contratos, apoyar el desarrollo de las capacidades de las FAR y modernizar su arsenal».
Se trata de autorizaciones plurianuales y no de un gasto anual único. Como explica nuestro interlocutor, estos compromisos anticipados se apoyan en el recurso al crédito. «Esto permite a las FAR y a la Administración de la Defensa Nacional distribuir estos compromisos a lo largo de varios ejercicios, reforzando así su capacidad para devolver préstamos o financiar adquisiciones escalonadas en el tiempo», estima.
Los salarios impulsan el presupuesto anual
El presupuesto anual aumenta alrededor de un 5%, según Abdelhamid Harifi. El analista atribuye este incremento principalmente a los gastos de personal, que pasan de 47.000 millones de dírhams en 2026 a 49.340 millones en el proyecto de Ley de Finanzas 2027. El aumento responde principalmente a la revalorización de los salarios. «También se trata de acompañar la aplicación de las Altas Orientaciones de Su Majestad relativas a los incrementos salariales aprobados en 2025 por tramos», señala.
A ello se suma la creación de 5.500 puestos para la Defensa Nacional. Se trata de una cifra específica, ya que «el objetivo es sustituir las jubilaciones y, al mismo tiempo, reforzar las unidades sobre el terreno». Paralelamente, el presupuesto general prevé 7.200 millones de dírhams en créditos de pago para inversiones en 2027. A esta cantidad se añaden 8.000 millones de dírhams en créditos de compromiso para 2028 y los años siguientes, lo que eleva el total a 15.200 millones.
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La cuenta especial de asignación, que financia las adquisiciones, las reparaciones de gran envergadura y la industria de defensa, asciende a 11.490 millones de dírhams. Esta cantidad era de 11.500 millones en 2026 y de 10.800 millones en 2025. Se estabiliza, por tanto, después del aumento registrado el año pasado. Abdelhamid Harifi advierte contra una lectura aislada de estos créditos, que no deben «tomarse como una cifra independiente de su contexto». A su juicio, deben analizarse conjuntamente con los compromisos anticipados.
Unos precios que se duplican
Para el analista, el aumento de los compromisos se explica principalmente por el precio del armamento. «Los precios de las armas hoy ya no son los de hace cinco o diez años. Incluso un F-16, si se compra hoy, costará el doble del precio al que se adquirió hace algunos años», señala. Según él, la prioridad pasa ahora por conciliar la urgencia operativa con el control financiero, buscando un equilibrio óptimo entre las prestaciones del material y su coste de explotación a largo plazo.
La partida destinada a material y gastos diversos alcanza los 8.370 millones de dírhams en el proyecto de Ley de Finanzas 2027. Abdelhamid Harifi recuerda que ha aumentado en los últimos años. «Este presupuesto también sirve para renovar los cuarteles, las instalaciones y las infraestructuras militares, así como para el funcionamiento del material. Por tanto, cuando se adquieren nuevos medios militares, también hay que prever un presupuesto de mantenimiento en condiciones operativas acorde con lo que se ha comprado», detalla.
El analista señala que hay proyectos en marcha en todos los cuerpos de las Fuerzas Armadas. En el Ejército de Tierra, una parte del arsenal debe ser sustituida por nuevos equipos, mientras otra será modernizada. La renovación incluye la fabricación local del WhAP 8x8, un vehículo blindado de origen indio producido en Marruecos por la filial de Tata Advanced Systems.
Recuerda que, durante el Marrakech Air Show, Moroccan Military Industry (MMI) anunció que entregará sus primeras torretas para vehículos blindados al Ejército marroquí en marzo de 2027.
Paralelamente, los M113 y otros vehículos del parque actual deberán recibir «armamento moderno». En cuanto a los carros de combate, recientemente se firmó un contrato de 50 millones de dólares para vehículos de transporte de carros Oshkosh. Según el analista, este contrato formaría parte de una preparación más amplia, ya que «la parte que no se ve es que estamos preparando el terreno para recibir la segunda parte de los carros Abrams».
Paralelamente, los M60 en servicio están siendo modernizados para «compartir en cierta medida su logística con los Abrams» y reforzar su potencia de fuego en las zonas donde están desplegados.
Lors de la cérémonie, organisée le mercredi 2 juillet 2025 au Club des Officiers à Rabat, pour marquer le lancement officiel du programme de mise à niveau des C-130.
Además, la artillería intensificará su modernización en tres frentes: el segmento tierra-tierra, con cañones de 155 milímetros parcialmente renovados localmente; el segmento tierra-aire, para hacer frente a las nuevas amenazas de drones, y las municiones merodeadoras, cuya producción podría industrializarse en Marruecos.
En cuanto a la Fuerza Aérea, ya se han anunciado contratos para helicópteros. Abdelhamid Harifi señala que estas aeronaves no sustituirán a los helicópteros existentes. Su objetivo es «reforzar y dotar a la escuadra de helicópteros de nuevos medios, especialmente para las operaciones de búsqueda y salvamento a larga distancia». Podrían producirse nuevos anuncios para el resto de la flota.
En el transporte aéreo, parece probable una nueva adquisición después de los C295. También está en marcha la sustitución o modernización de los C-130, con un contrato anunciado con L3Harris y consultas con Embraer y Lockheed Martin.
La aviación de combate representa la mayor parte del presupuesto, según Abdelhamid Harifi. Añade que el primer vuelo de un F-16 Block 72 no significa que su entrega sea inminente. Además, su llegada constituye también una condición para modernizar los F-16 Block 52 al estándar Viper. La sustitución de los aviones de entrenamiento y apoyo aéreo cercano, entre ellos los Alpha Jet, también figura entre los asuntos pendientes. En cuanto a la Marina, podría anunciarse un programa nacional para renovar la flota existente.
Paralelamente a las adquisiciones, Marruecos está construyendo una base industrial nacional. Abdellatif Loudiyi, ministro delegado encargado de la Administración de la Defensa Nacional, detalló este proceso durante la apertura de la octava edición del Marrakech Air Show, el 7 de octubre. Explicó que la construcción de la industria de defensa se desarrolla en tres etapas.
Marruecos estableció primero un marco jurídico, después creó zonas industriales dotadas de infraestructuras logísticas y servicios adaptados y, finalmente, adoptó medidas de incentivo para atraer a los inversores.
Según él, se han puesto en marcha varios proyectos con socios internacionales para producir equipos militares destinados al mercado nacional y a la exportación. El ministro quiere que Marruecos pase de ser un país que importa capacidades de defensa a uno que «construye una capacidad nacional». También destacó la estabilidad del país, su posición entre Europa, África y el mundo árabe y su apertura al Atlántico.
Asimismo, mencionó la implantación local de tecnologías militares y las asociaciones entre actores públicos y privados marroquíes e inversores extranjeros.
Estas zonas existen desde un decreto de junio de 2024. Este creó dos zonas de aceleración industrial dedicadas a la defensa, en Nouaceur, con una superficie de 75 hectáreas, y en Sidi Yahya, cerca de Kénitra, con 600 hectáreas. Su gestión corresponde a la Société de gestion des zones industrielles de défense (SGZID), creada en julio de 2025 por la Agence de logements et d’équipements militaires (ALEM) y MEDZ, filial de la CDG.
Con motivo del salón, la SGZID firmó siete acuerdos de cesión de terrenos. Estos acuerdos conciernen a Arquus, MARCOTEC, MKU, INKAS Aerospace & Defense, ABA Technology, Harmattan AI y al tándem IGG y Bal Teq Defense Industries. El director general de la SGZID, Fayçal Bennouna, considera estos acuerdos «un hito hacia el surgimiento de una industria de defensa nacional y soberana».






