Setenta años después del establecimiento oficial de sus relaciones diplomáticas, Marruecos y Alemania dan un nuevo paso en su cooperación elevando su colaboración a un «verdadero partenariado estratégico». Esta ambición, reafirmada durante la visita a Rabat del ministro alemán de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, se inscribe en una dinámica en la que historia, intereses económicos y visiones geopolíticas convergen. Un desplazamiento que coincide igualmente con la celebración de la segunda sesión del Diálogo estratégico multidimensional entre el Reino de Marruecos y Alemania.
Este jueves 30 de abril de 2026, durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo Nasser Bourita, Johann Wadephul hizo un balance inequívoco de las relaciones entre Alemania y Marruecos, calificando este periodo como una auténtica «edad de oro» para ambas naciones. Acompañado por una delegación económica y política de alto nivel, que incluía al secretario de Estado parlamentario del Ministerio de Economía, Stefan Rouenhoff, diputados del Bundestag, así como el futbolista Karim Bellarabi, símbolo de los vínculos culturales entre ambos países, Wadephul insistió en la dimensión multidimensional de esta asociación.
«Marruecos es un país clave para Alemania, un país clave en el continente africano», afirmó, destacando «intereses comunes», especialmente en materia de seguridad y desarrollo económico. Con más de 300 empresas alemanas implantadas en Marruecos, el país es percibido como un «motor económico» (powerhouse), ofreciendo una base sólida para una cooperación futura.
Talentos marroquíes y broma dirigida a Bourita
Uno de los pilares de esta colaboración reside en los intercambios humanos y la formación profesional. Wadephul subrayó la aportación crucial de los trabajadores marroquíes en Alemania, donde «más de 13.500 marroquíes han llegado en los últimos dos años para apoyar nuestra economía, a menudo en profesiones con escasez de mano de obra». Citó como ejemplo el sector de la enfermería, donde «más de 3.000 visados fueron concedidos en 2025 para un empleo o formación», contribuyendo así a la «cohesión social» alemana.
«Les estoy agradecido», añadió, insistiendo en la importancia de las competencias lingüísticas, particularmente en el ámbito sanitario. El ministro también saludó la ampliación de la oferta de formación en alemán en Marruecos, con la creación de un nuevo máster, lanzando además una broma a su homólogo: «El hecho de que pueda seguir mis palabras demuestra que incluso el ministro de Asuntos Exteriores domina el alemán, o al menos puede comprenderlo».
En el plano económico, Wadephul destacó los sectores prioritarios de cooperación, en particular el automóvil, la energía, la construcción mecánica y la agricultura. «Ayer mismo pudimos observar, en un proveedor del sector automotriz originario de Wolfsburgo (Alemania), hasta qué punto esta cooperación es eficaz», declaró, evocando una visita sobre el terreno que confirmó el potencial de los intercambios industriales.
El ministro también subrayó la importancia de una mano de obra joven y cualificada, un activo clave para atraer inversiones alemanas. «Queremos seguir aprovechando estos potenciales», afirmó, recordando que Marruecos, con su población dinámica, representa un socio ideal para responder a las necesidades de la economía alemana.
Sáhara: un apoyo reafirmado
En relación con el Sáhara marroquí, Wadephul reafirmó el apoyo de Alemania al plan de autonomía bajo soberanía marroquí y a una solución política bajo los auspicios de la ONU, saludando la resolución adoptada por el Consejo de Seguridad en octubre de 2025. «Esta resolución insta a todas las partes a entablar negociaciones para una solución política sobre la base del plan de autonomía marroquí», recordó, estimando que «una autonomía real bajo soberanía marroquí podría ser la solución más prometedora». El ministro también elogió el compromiso de Estados Unidos en este proceso. «Apoyamos los esfuerzos del Consejo de Seguridad y estamos dispuestos a contribuir a ellos», declaró.
Wadephul también evocó el Mundial 2030, del que Marruecos será coorganizador, destacando los preparativos en curso, en particular la construcción de «uno de los mayores estadios de fútbol del mundo». «Estoy seguro de que Marruecos será un anfitrión excepcional para el Mundial 2030», afirmó, subrayando la importancia de este evento para reforzar los vínculos culturales y deportivos entre ambos países.
«Ayer sentí el entusiasmo por el fútbol aquí e intenté sumarme a él», bromeó, antes de proponer la celebración de un nuevo diálogo estratégico en 2028 en Berlín, marcando así la voluntad de ambos países de consolidar una asociación considerada «sólida» e «indispensable».
Gaza, Sahel, Irán…
Más allá de los desafíos económicos, ambos países comparten una visión común sobre los grandes retos internacionales. Wadephul elogió la contribución de Marruecos a la estabilidad regional, en particular su compromiso en la aplicación del plan en 20 puntos para Gaza y su participación en una fuerza internacional de seguridad.
Wadephul también expresó su preocupación ante la escalada de tensiones en torno a Irán, instando a Teherán a poner fin a sus «comportamientos perjudiciales» en la región. «Irán apoya a grupos terroristas como Hezbolá, financia a Hamás o amenaza las rutas marítimas como el mar Rojo y Bab el-Mandeb a través de las actividades de los hutíes. Todo esto debe cesar», denunció.
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La situación en el Sahel también ocupó un lugar central en las conversaciones, con Wadephul condenando «con la mayor firmeza» los recientes atentados terroristas en Malí. Ambos países decidieron reforzar su coordinación, combinando ayuda humanitaria, cooperación al desarrollo y apoyo político. «Marruecos apuesta por sus relaciones políticas y económicas históricas en el Sahel. Nos complementamos y hemos decidido hoy consultarnos muy estrechamente para el futuro inmediato», explicó.
En su intervención, Nasser Bourita recordó las instrucciones del rey Mohammed VI, consistentes en «situar a Alemania en el círculo de amigos de Marruecos, socios fiables con los que la relación se basa en la confianza, el interés mutuo y la coordinación en cuestiones regionales e internacionales».
En el plano económico, las cifras reflejan una interdependencia creciente. «Alemania es el quinto socio comercial del Reino y el tercero a nivel de la Unión Europea», indicó Nasser Bourita. El turismo también experimenta un crecimiento notable. De cara al Mundial 2030, las energías renovables, la transición digital y la transición energética figuran entre los ámbitos prioritarios identificados para una cooperación reforzada. «Existe un marco jurídico completo que comprende alrededor de 300 acuerdos que cubren todos los ámbitos», añadió Bourita.
La cooperación no se limita a los intercambios económicos. En el ámbito de la seguridad, «nuestra cooperación se basa en la confianza y el respeto mutuo», insistió Nasser Bourita. Ambos países colaboran estrechamente en cuestiones consulares, la lucha contra la inmigración clandestina y la seguridad regional. «También saludamos la cooperación financiera y técnica, en la que Alemania siempre ha sido un socio sólido», concluyó, mencionando el programa 2026-2027, actualmente en preparación, que apoyará proyectos de desarrollo alineados con la visión real.
