La muerte de una trabajadora agrícola marroquí en Huelva ha reavivado el debate sobre las condiciones de vida y trabajo de las temporeras migrantes en el campo español.
Hakima, originaria de Sidi Kacem y madre de cuatro hijos, había llegado a España hacía apenas cuarenta días para participar en la campaña agrícola onubense, según relataron colectivos sociales y personas cercanas a la trabajadora.
De acuerdo con los testimonios recogidos por organizaciones de apoyo a trabajadores migrantes, la mujer regresó a su alojamiento tras una larga jornada laboral y falleció durante la madrugada, pocas horas después de acostarse.
Tras conocerse el fallecimiento, asociaciones y activistas iniciaron una campaña para localizar a la familia de Hakima en Marruecos y ofrecer apoyo jurídico y administrativo para esclarecer las circunstancias de su muerte.
Los colectivos sostienen que el caso no puede analizarse de forma aislada y denuncian desde hace años las difíciles condiciones que afrontan numerosas temporeras agrícolas, especialmente durante las campañas de recolección en el sur de España.
Las organizaciones reclaman una investigación exhaustiva para determinar si las condiciones laborales, las altas temperaturas o la precariedad habitacional pudieron influir directa o indirectamente en el fallecimiento.
«Ninguna persona debería perder la vida mientras intenta garantizar el sustento de su familia», señalaron varios activistas implicados en el acompañamiento de trabajadoras agrícolas migrantes en Huelva.
La muerte de Hakima vuelve a poner el foco sobre la situación de miles de trabajadoras marroquíes que participan cada año en las campañas agrícolas españolas mediante contratos temporales. Diversas asociaciones denuncian regularmente problemas relacionados con alojamiento, jornadas extenuantes, vulnerabilidad social y dificultades de acceso a determinados derechos laborales y sanitarios.
Mientras continúa la búsqueda de familiares en Sidi Kacem, las organizaciones piden reforzar los mecanismos de protección y supervisión para evitar nuevas tragedias.
