Sebta: por qué se pidió a varios medios españoles que abandonaran Fnideq

Le siège de la RTVE, le pôle audiovisuel public espagnol.

La sede de RTVE, el ente audiovisual público español.

El 16/08/2026 a las 10h15

La prohibición de grabar comunicada ayer sábado por las autoridades a varios periodistas españoles en Fnideq responde a una estricta lógica de reciprocidad y constituye una respuesta al bloqueo previo impuesto por las autoridades ocupantes de Sebta a un equipo de la cadena 2M. La libertad de prensa debe respetarse en ambos sentidos.

Ayer sábado, las autoridades pidieron a varios equipos de televisión españoles, entre ellos periodistas de la agencia de noticias EFE y de la televisión pública TVE, que interrumpieran sus grabaciones y abandonaran la ciudad de Fnideq. Una fuente autorizada confirmó la medida a Le360. «Pudieron tomar algunas imágenes libremente, pero se les pidió amablemente que acortaran sus grabaciones y abandonaran la ciudad», precisó.

Aunque algunos medios españoles se apresuraron a presentar esta decisión como un atentado contra la libertad de prensa, los hechos reflejan una realidad muy distinta: la aplicación estricta del principio de reciprocidad y el respeto de los marcos legales.

La decisión se inscribe directamente en esa lógica de reciprocidad y responde a la actuación de las autoridades españolas en la ciudad ocupada de Sebta. Días antes, un equipo de reporteros de la segunda cadena marroquí, 2M, había sido impedido de cubrir los acontecimientos sobre el terreno. La Policía española se negó formalmente a autorizar la entrada de su material de grabación.

Obligados a trabajar en condiciones precarias, los periodistas de 2M tuvieron que documentar con sus teléfonos móviles la situación de los jóvenes migrantes. Pese a estas limitaciones, las imágenes difundidas revelaron unas condiciones de vida alarmantes, marcadas por la falta de agua y alimentos.

La prohibición comunicada a los periodistas de EFE y TVE en Fnideq constituye, por tanto, una respuesta simétrica al impedimento sufrido por la cadena marroquí. «Y aun así, los equipos españoles pudieron acceder a Fnideq y comenzar a realizar sus reportajes, mientras que al equipo de 2M se le prohibió directamente introducir su material en Sebta», explicó la fuente.

El mensaje es inequívoco: el respeto de la libertad de expresión y el libre ejercicio de la profesión periodística no pueden aplicarse con un doble rasero. Deben garantizarse de manera igualitaria y equitativa a ambas partes.

Este episodio pone de manifiesto un evidente desequilibrio en la cobertura y la condena de los hechos por parte de algunos medios españoles. La petición dirigida a los periodistas españoles para que abandonaran Fnideq recibió una amplia cobertura mediática y fue presentada de manera unilateral como una medida restrictiva contra la prensa. Entretanto, el bloqueo del material y del trabajo del equipo de 2M por parte de la Policía española quedó silenciado, sin suscitar una indignación ni una condena comparables.

La ética y la deontología profesionales exigen, sin embargo, defender la libertad de informar sin distinciones, independientemente de que el periodista sea marroquí o español.

Más allá de la reciprocidad diplomática, la actuación de las autoridades en Fnideq se sustenta en fundamentos jurídicos y de seguridad claros. La normativa marroquí obliga a todos los corresponsales y medios de comunicación extranjeros a obtener previamente las autorizaciones de grabación expedidas por los ministerios competentes. No se permiten grabaciones informales sin acreditación.

La estricta regulación de las grabaciones en zonas sensibles pretende evitar una cobertura mediática excesiva y la formación de concentraciones que puedan agravar las tensiones durante los intentos de cruce irregular.

La medida adoptada respecto a los equipos de TVE y EFE en Fnideq no constituye en absoluto un ataque aislado contra la libertad de prensa, sino la reafirmación de un principio fundamental. La cooperación entre medios y el respeto del trabajo periodístico requieren un compromiso mutuo y equitativo.

Por la redacción
El 16/08/2026 a las 10h15