La reciente concesión de un préstamo de 150 millones de euros del Banco Africano de Desarrollo (BAD) al Fondo de Equipamiento Comunal (FEC) para financiar infraestructuras territoriales ha vuelto a situar el debate sobre el endeudamiento público en el centro de la actualidad. Sin embargo, recurrir a la financiación de organismos multilaterales no constituye una excepción marroquí, sino una práctica habitual entre la mayoría de los Estados para impulsar inversiones estratégicas, reforzar el crecimiento económico o responder a necesidades coyunturales.