Mientras la mayoría de los escritores marroquíes de su generación eligieron el árabe o el francés para crear su obra, Mohamed Sibari tomó un camino distinto. Escribió directamente en español, no por nostalgia ni por herencia, sino por convicción. Consideraba que la lengua podía tender puentes entre Marruecos y España y convertirse en un espacio de diálogo entre dos orillas unidas por una historia común. Pionero de la literatura marroquí de creación en español, dedicó toda su vida a demostrar que una lengua también puede ser una forma de acercar culturas.