Ruanda: entregas en solo 15 minutos, así revolucionan los drones de Zipline el acceso a los servicios esenciales

El 11/07/2026 a las 12h48

VídeoNacida en Ruanda para responder a las urgencias relacionadas con el suministro de sangre, la empresa estadounidense Zipline ha transformado progresivamente su modelo de negocio. Diez años después de sus primeras entregas con drones, la compañía distribuye medicamentos, vacunas y productos agrícolas, convirtiendo al país en uno de los principales laboratorios mundiales de la logística autónoma.

En los cielos de Muhanga, en el sur de Ruanda, los drones de Zipline forman ya parte del paisaje cotidiano. Desde su centro de operaciones, la empresa utiliza la logística autónoma para resolver un reto fundamental, garantizar que los productos esenciales lleguen al lugar adecuado en el momento preciso, independientemente de la distancia.

Cuando inició sus operaciones en Ruanda hace una década, el objetivo era reducir los tiempos de suministro de sangre a los hospitales. Antes de la implantación de esta tecnología, muchos centros sanitarios debían desplazar vehículos y personal durante varias horas para recoger las reservas en los centros de almacenamiento.

«Antes, para obtener sangre era necesario que la ambulancia de un hospital se desplazara hasta el centro de transfusión sanguínea de Kigali. Ese proceso podía provocar esperas críticas de entre cinco y siete horas para pacientes que necesitaban sangre o medicamentos urgentes», explica Prosper Uruvugundi, responsable de ventas y alianzas de Zipline.

Actualmente, los pedidos se gestionan desde una plataforma centralizada que integra el centro de llamadas, las operaciones de vuelo y el almacenamiento de los productos. Las instalaciones de Muhanga tienen capacidad para procesar hasta 1.000 paquetes diarios y realizan alrededor de 600 entregas cada día. En el hospital de Kabgayi, situado en el mismo distrito, esa rapidez puede medirse en cuestión de minutos.

«Acabamos de recibir dos envíos de unidades de sangre destinadas a un paciente con anemia megaloblástica. El pedido se realizó a las 14.49 y ahora son las 15.03, lo que demuestra que la entrega se completó en menos de 15 minutos», relata Léon Moïse Dushime, técnico de laboratorio.

El alcance del proyecto ya no se limita a las emergencias sanitarias. Según estudios recientes compartidos por Zipline, los centros atendidos por su red han registrado una reducción del 22% en las muertes infantiles relacionadas con la desnutrición aguda grave gracias a una mayor disponibilidad de productos terapéuticos. Los datos también reflejan un descenso del 46% en los casos de anemia grave entre niños de dos a 59 meses en las zonas cubiertas por el servicio.

La empresa sostiene además que su modelo ayuda a resolver otro de los grandes desafíos de los sistemas sanitarios, la gestión de existencias. La distribución centralizada evita tanto el desabastecimiento de medicamentos en algunos centros como el desperdicio derivado de productos que caducan sin llegar a utilizarse en otros.

«Hoy el hospital ha logrado importantes ahorros de tiempo y dinero, pero el mayor beneficio sigue siendo la capacidad de salvar vidas gracias a la disponibilidad de productos médicos en plazos extremadamente cortos», destaca Philippe Nteziryayo, médico generalista del hospital de Kabgayi.

La infraestructura, concebida inicialmente para el sector sanitario, ha ido ampliando progresivamente su campo de actuación. En la actualidad, Zipline distribuye unas 400 referencias de medicamentos esenciales, además de vacunas veterinarias y productos destinados a la agricultura.

En el sector porcino ruandés, un estudio sobre el uso de drones para transportar material destinado a la inseminación artificial muestra que la tasa de éxito pasó del 48,8% al 74,8% tras la implantación de este sistema logístico. El programa generó además cerca de 129.000 dólares de ingresos adicionales para los ganaderos participantes, con un retorno de la inversión estimado en el 68%.

Para Pierre Kayitana, director nacional de Zipline en Ruanda, esta diversificación fue una evolución natural.

«Esta experiencia puso de manifiesto que las necesidades de los hospitales eran mucho más amplias. Hoy transportamos vacunas, insulina, medicamentos programados y productos de salud animal», explica.

La experiencia desarrollada en Ruanda ha traspasado las fronteras del país. Zipline asegura que actualmente opera en cuatro continentes, presta servicio a más de 5.000 hospitales y centros sanitarios y realiza una entrega cada 30 segundos en algún lugar del mundo.

Más allá del avance tecnológico, el caso de Ruanda demuestra cómo la logística autónoma puede convertirse en una herramienta de desarrollo. Lo que comenzó como una solución para salvar vidas reduciendo el tiempo de acceso a la sangre se ha transformado en una plataforma capaz de mejorar la atención sanitaria, impulsar la productividad agrícola y fortalecer las economías locales.

Por Fraterne Ndacyayisenga
El 11/07/2026 a las 12h48