Mundial 2030: ante el empuje de Marruecos, España busca el respaldo de la UEFA para la final

Aleksander Čeferin, presidente de la UEFA, y Rafael Louzán.

El 02/05/2026 a las 10h30

Entre aspiraciones deportivas y maniobras en la sombra, España es consciente de que no puede avanzar en solitario. Para tener opciones reales de acoger la final del Mundial 2030, la federación española mueve ficha entre bastidores para asegurarse el apoyo de la UEFA frente a un Marruecos que gana peso en el escenario internacional.

El diario español AS refleja una creciente inquietud en Madrid. En un artículo sobre los equilibrios de poder de cara al Mundial 2030, el medio apunta que «España tiene trabajo por delante desde ya», tras los recientes gestos de acercamiento entre la Real Federación Española de Fútbol y Gianni Infantino, así como las felicitaciones personales recibidas tras anunciar su candidatura a la reelección al frente de la FIFA.

Más allá de estos gestos protocolarios, el análisis de AS pone el foco en la dimensión política del asunto. «Louzán y su equipo lo tienen claro. El Mundial se jugará dentro de cuatro años y es imprescindible que todos vayan en la misma dirección», señala el diario, subrayando la necesidad de consolidar apoyos. Y es que, mientras otras confederaciones como la CONMEBOL, la Confederación Africana de Fútbol o la Confederación Asiática de Fútbol han mostrado un respaldo claro, el silencio de la UEFA resulta llamativo.

En este contexto, el medio considera poco probable que surja un rival capaz de disputarle la presidencia de la FIFA a Infantino en el congreso previsto en Rabat en 2027. Un detalle nada menor, en un momento en el que Marruecos se consolida, según el propio diario, como un actor cada vez más influyente. Prueba de ello, destaca AS, es que el Reino «no tardó ni doce horas en anunciar públicamente su apoyo a Infantino», evidenciando una alineación rápida y sin ambigüedades.

Este ascenso marroquí está cambiando el tablero, especialmente en un asunto cargado de simbolismo: la final del Mundial 2030. Si España se veía como candidata natural para acogerla en el Estadio Santiago Bernabéu, la situación actual obliga a replantear ese escenario. AS describe a España como «en una posición delicada», frente a «un socio ambicioso y estratégicamente muy sólido».

Ante este panorama, la estrategia española evoluciona: el objetivo pasa por lograr un respaldo claro de la UEFA que le permita ganar peso en las decisiones futuras. Porque, como recuerda el diario, «en estos casos se espera que los países actúen alineados con la postura de su confederación». Sin ese apoyo europeo, el margen de maniobra de España podría verse limitado.

España, que quizá subestimó inicialmente a su socio, ha asumido ya una realidad: nada está garantizado. A medida que se acerca 2030, el discurso en Madrid cambia. Ya no basta con el peso histórico ni con dar por hecho que el Bernabéu será la sede de la final. En paralelo, el proyecto del Estadio Hassan II de Benslimane avanza y empieza a perfilarse como una alternativa creíble.

Concebido para convertirse en «el mayor estadio moderno jamás construido», con una capacidad estimada de 115.000 espectadores, el recinto marroquí reconfigura el escenario y obliga a España a mantenerse en alerta. La competencia ya no es simbólica: es real.

Al final, sin embargo, hay una certeza: la decisión corresponderá a la FIFA. En esta pugna de influencias, Madrid busca apoyarse en la UEFA para reforzar su posición. Una estrategia clara, pero que deja una incógnita en el aire: frente a un Marruecos en plena proyección, ¿bastará la presión política para inclinar la balanza?

Por Adil Azeroual
El 02/05/2026 a las 10h30