56,8% de tasa de cobertura: ¿por qué Marruecos importa mucho más rápido de lo que exporta?

Puerto Tanger Med (Marruecos):

El 15/08/2026 a las 13h30

El déficit comercial de Marruecos se disparó un 23,5% durante el primer semestre de 2026, hasta alcanzar los 198.380 millones de dírhams, debido a un crecimiento de las importaciones muy superior al de las exportaciones. La factura energética y la demanda interna explican parte del desequilibrio, mientras que el fuerte aumento de las compras de bienes de equipo refleja también la recuperación de la inversión. Con una tasa de cobertura del 56,8%, la más baja desde 2018, el reto pasa ahora por convertir el aumento de las importaciones en nuevas capacidades productivas y exportadoras.

El déficit comercial de Marruecos se amplió considerablemente durante el primer semestre del año. A finales de junio de 2026 alcanzó los 198.380 millones de dírhams, frente a los 160.580 millones registrados un año antes, lo que supone un incremento del 23,5%, según los últimos datos de la Oficina de Cambios sobre el comercio exterior.

Esta evolución responde a un crecimiento mucho más rápido de las importaciones que de las exportaciones, en un contexto marcado por el repunte de la demanda interna, la recuperación de la inversión y el aumento de la factura energética. Las importaciones alcanzaron 458.770 millones de dírhams a finales de junio, un 15,3% más, mientras que las exportaciones se situaron en 260.390 millones, con un crecimiento del 9,7%.

Esta diferencia de ritmo provocó una caída de 2,8 puntos en la tasa de cobertura de las importaciones por las exportaciones, que pasó del 59,6% al 56,8%. Se trata de su nivel más bajo desde 2018. Sin embargo, detrás de este indicador existe una realidad más matizada, ya que el aumento del déficit no refleja únicamente una debilidad de las exportaciones.

También refleja una economía marroquí cuyas necesidades de importación se amplían, no solo en bienes de consumo, sino también en bienes de equipo.

En concreto, las importaciones de bienes de equipo terminados aumentaron un 21,2%, hasta los 112.340 millones de dírhams en seis meses. Este fuerte incremento refleja más bien una actividad económica y una inversión más dinámicas. Las compras de vehículos utilitarios aumentaron un 73,7%, las de piezas de aviones y otros vehículos aéreos un 29,7%, mientras que las adquisiciones de aviones y otros vehículos aéreos o espaciales se dispararon un 136,26% interanual.

Este aumento debe, por tanto, interpretarse con cautela. El déficit comercial no puede analizarse al margen de la naturaleza de las importaciones que lo componen, según explica a Le360 un industrial marroquí. Una máquina o un vehículo utilitario importado incrementa el déficit en el momento de su adquisición, pero también puede contribuir a ampliar las capacidades productivas, de transporte o de exportación del país, señala.

No obstante, el industrial matiza que Marruecos deberá apostar a largo plazo por una mayor producción local de bienes de equipo terminados, especialmente porque sus necesidades en este ámbito seguirán creciendo con el desarrollo de los numerosos proyectos estructurantes emprendidos en infraestructuras, industria y otros sectores estratégicos.

Marruecos ante el impacto del petróleo

Los datos de la Oficina de Cambios muestran también el fuerte peso de la factura energética en la balanza comercial. Las importaciones de energía y lubricantes aumentaron un 28,9%, hasta alcanzar los 68.580 millones de dírhams a finales de junio, principalmente por el incremento de las compras de gasóleo y fuelóleo.

Esta evolución se produce en un contexto internacional especialmente convulso, marcado, entre otros factores, por el conflicto en Oriente Medio, que provocó importantes alteraciones en los mercados energéticos durante 2026 y varios episodios de fuerte subida del precio del petróleo. El Brent llegó a superar los 100 dólares por barril en julio, después de haber registrado ya un importante encarecimiento durante la primavera.

Para Marruecos, cuya dependencia energética sigue siendo elevada, estas tensiones repercuten directamente en la factura energética. El encarecimiento del petróleo y de los carburantes eleva el coste de sus compras de gasóleo y fuelóleo.

La energía constituye, además, uno de los principales factores que explican el déficit. A diferencia de los bienes de equipo, cuya importación puede contribuir a reforzar la capacidad productiva del país, la energía importada responde principalmente a las necesidades corrientes de la economía. El encarecimiento del petróleo constituye así un impacto externo que deteriora directamente la balanza comercial sin generar, por sí mismo, nuevas capacidades productivas, señala el industrial.

En cuanto a los bienes de consumo terminados, también mantienen una tendencia al alza, con importaciones superiores a los 111.000 millones de dírhams, un 14,2% más. Este aumento está impulsado principalmente por las compras de turismos, que crecieron un 18,1%, las de piezas y componentes para vehículos de pasajeros, un 26,4%, y las de medicamentos y otros productos farmacéuticos, un 15,4%.

Esta evolución refleja una demanda interna relativamente sólida. Sin embargo, también muestra que una parte importante de esta demanda se traduce en un aumento de las compras a proveedores extranjeros. En otras palabras, el crecimiento del consumo y de la inversión no se transforma íntegramente en demanda dirigida hacia la producción nacional.

El aumento del 37,7% de las importaciones de productos brutos, impulsado principalmente por las compras de azufre bruto y sin refinar, añade presión a la balanza. Este fenómeno demuestra que el aparato productivo marroquí sigue dependiendo de determinadas materias primas importadas.

El automóvil y la aeronáutica tiran de las exportaciones

Frente al aumento de las importaciones, las exportaciones también registraron un crecimiento significativo. El principal motor fue el sector del automóvil, con 93.650 millones de dírhams, un 17,4% más. El crecimiento se concentró especialmente en los segmentos de construcción, cableado y equipamiento exterior.

La aeronáutica también mantiene un fuerte dinamismo. Sus exportaciones alcanzaron 17.320 millones de dírhams durante el primer semestre, un 19,3% más, impulsadas principalmente por el ensamblaje y el segmento de sistemas de interconexión de cableado eléctrico, conocido como EWIS.

Estos resultados confirman el desarrollo de los ecosistemas industriales implantados en Marruecos durante los últimos años. También muestran que la diversificación de la base exportadora comienza a dar resultados concretos, con sectores industriales capaces de crecer a un ritmo superior al del conjunto de las exportaciones.

Sin embargo, esta dinámica sigue siendo insuficiente para compensar el acelerado crecimiento de las importaciones, especialmente porque continúa concentrada en un número limitado de sectores.

En el ámbito agrícola y agroalimentario, las exportaciones aumentaron un 5,7%, hasta los 52.380 millones de dírhams, principalmente gracias a la industria alimentaria. En cambio, los fosfatos y sus derivados retrocedieron un 2,3%, hasta los 45.420 millones de dírhams. Las ventas de fosfatos y fertilizantes naturales y químicos disminuyeron, mientras que las de ácido fosfórico aumentaron. Esta evolución limita la contribución de un sector históricamente importante para los ingresos de exportación del país.

El sector textil y del cuero mantiene igualmente una tendencia negativa, con una caída del 6,5%, hasta los 21.600 millones de dírhams a finales de junio. El retroceso afecta a las ventas de prendas confeccionadas, artículos de punto y calzado. La electrónica y la electricidad también disminuyeron un 4,4%, hasta los 6.620 millones de dírhams, debido, entre otros factores, a una caída del 12,4% de los componentes electrónicos.

El contraste es, por tanto, evidente entre los sectores industriales más recientes y fuertemente integrados en las cadenas de valor mundiales, como el automóvil y la aeronáutica, y aquellos más expuestos a la competencia internacional basada en los costes.

El reto: convertir las importaciones en un motor de exportación

La caída de la tasa de cobertura hasta el 56,8% pone de manifiesto la brecha entre el ritmo de crecimiento de las importaciones y el de las exportaciones. Este desequilibrio debe, sin embargo, analizarse teniendo en cuenta la composición de las compras, ya que el fuerte aumento de los bienes de equipo también refleja una fase de inversión y de refuerzo de las capacidades productivas, señala el industrial.

A finales de junio de 2026, Marruecos había importado, por tanto, mucho más rápido de lo que había exportado. Los sectores del automóvil y la aeronáutica avanzan, pero sus resultados no compensan el aumento de las compras energéticas, de bienes de equipo, productos de consumo y materias primas. El verdadero desafío para Marruecos será ahora transformar este aumento de las importaciones, especialmente las vinculadas a la inversión, en nuevas capacidades productivas y exportadoras.

Por Lahcen Oudoud
El 15/08/2026 a las 13h30