La industria automovilística marroquí confirmó su recuperación durante el primer semestre de 2026, reforzando su liderazgo entre los sectores exportadores del país. Según las últimas estadísticas de la Oficina de Cambios sobre el comercio exterior, las exportaciones del sector alcanzaron los 93.650 millones de dirhams entre enero y junio, un 17,4% más que en el mismo periodo del año anterior. Esta cifra sitúa al automóvil muy por delante de la agricultura y la agroindustria, que exportaron por valor de 52.380 millones de dirhams, y de los fosfatos y sus derivados, con 45.420 millones.
Este crecimiento se produce en un contexto de expansión general del comercio exterior marroquí. En el primer semestre de 2026, las exportaciones totales de bienes ascendieron a 260.390 millones de dirhams, un 9,7% más que un año antes. El sector del automóvil representa así más de un tercio de las exportaciones de mercancías del Reino, consolidando su papel como uno de los principales motores del comercio exterior.
Por segmentos, la fabricación de vehículos fue la actividad que más contribuyó a este crecimiento. Sus exportaciones alcanzaron los 37.930 millones de dirhams, un 26,7% más que en el primer semestre de 2025. El cableado automovilístico ocupó el segundo lugar, con ventas al exterior por valor de 35.050 millones de dirhams, lo que supone un incremento del 13,9%.
El segmento de componentes exteriores para automóviles, aunque representa el menor volumen de negocio, registró el mayor crecimiento relativo. Sus exportaciones aumentaron un 49,9%, hasta los 2.950 millones de dirhams, reflejando un fuerte dinamismo pese a su menor peso dentro del sector.
Leer también : Los hogares marroquíes diversifican su ahorro: la inversión en Bolsa se dispara un 40% en 2025
En conjunto, la evolución de estos tres segmentos pone de manifiesto que el crecimiento de las exportaciones automovilísticas marroquíes se apoya en una base diversificada y no depende de una única actividad.
No obstante, esta evolución tiene lugar en un contexto internacional marcado por profundas transformaciones en la industria del automóvil. En su informe anual correspondiente a 2025, Bank Al-Maghrib (BAM) destaca el endurecimiento de las normas medioambientales tras el Acuerdo de París y el Pacto Verde Europeo.
Según el banco central, la Unión Europea mantiene su objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2050, pese a una flexibilización temporal de los límites de emisiones prevista para 2025. Paralelamente, el rápido desarrollo de los vehículos de nueva energía (NEV) en China, impulsado por fuertes inversiones y un exceso de capacidad productiva, llevó a Bruselas a imponer derechos compensatorios de hasta el 35,3% sobre las importaciones de vehículos eléctricos chinos.
Una competencia internacional cada vez más intensa
Bank Al-Maghrib también señala que las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, junto con el aumento del proteccionismo, están alterando las cadenas mundiales de suministro y elevando los costes de producción, un fenómeno que afecta al conjunto de fabricantes y proveedores del sector.
En Marruecos, la industria automovilística representó el 33% de las exportaciones nacionales en 2025 y registró un crecimiento medio anual del 11,8% entre 2014 y 2025, impulsado principalmente por la fabricación de vehículos y el cableado. Sin embargo, el banco central advierte de que la evolución de las exportaciones de turismos hacia la Unión Europea muestra trayectorias divergentes respecto a otros competidores como España, Turquía, Rumanía, Polonia, Eslovenia, Hungría y Sudáfrica.
El informe destaca que Marruecos, al igual que Rumanía y Sudáfrica, sigue concentrando cerca del 90% de su producción en vehículos con motor de combustión. Como consecuencia, sus ventas en el mercado europeo han experimentado una ralentización, con una caída media del 1,5% anual, frente al crecimiento del 15,3% registrado antes de la pandemia. En cambio, países como Eslovenia, Hungría y Polonia han mantenido o mejorado su evolución gracias al aumento de la producción de modelos híbridos y eléctricos. En el caso de España, el retroceso de los vehículos de combustión se ha visto parcialmente compensado por el desarrollo del segmento híbrido. Según BAM, esta evolución responde tanto al cambio en la demanda europea hacia vehículos menos contaminantes como al aumento de las importaciones procedentes de China, cuya cuota en el mercado comunitario ha pasado del 0,7% al 6,5%.
Perspectivas favorables pese a los desafíos
A medio plazo, Bank Al-Maghrib prevé un entorno internacional cada vez más competitivo, marcado por la creciente presión de China y de nuevos actores como Mercosur e India, así como por un mayor proteccionismo en Europa, ilustrado por iniciativas como el futuro Industrial Accelerator Act, destinado a reforzar la producción industrial dentro del continente.
Pese a este escenario, el banco central considera que la industria automovilística marroquí dispone de margen para seguir creciendo y mantener su competitividad. Para ello será clave atraer inversiones en la fabricación de baterías eléctricas y en centros de investigación y desarrollo, acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica y aumentar el contenido local de las exportaciones. Estos factores permitirán al Reino consolidar su posición en la cadena mundial de producción de vehículos electrificados y adaptarse a las transformaciones tecnológicas y geopolíticas que están redefiniendo el sector.
