Las sucesivas crisis geopolíticas y económicas que atraviesa la región de Oriente Medio y el norte de África (MENA) representan también una oportunidad para impulsar un nuevo modelo de desarrollo. Ese fue el principal mensaje lanzado este lunes en Rabat por el director del Departamento de Oriente Medio y Asia Central del Fondo Monetario Internacional (FMI), Jihad Azour, durante la inauguración de la segunda Conferencia Anual de Investigación sobre la región MENA.
Azour señaló que las economías de la región afrontan un escenario especialmente complejo, marcado por las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los precios de la energía, las interrupciones de las grandes rutas comerciales y el endurecimiento de las condiciones de financiación a escala internacional.
Según explicó, estos factores han tenido importantes consecuencias humanitarias, políticas y macroeconómicas, afectando a la seguridad alimentaria, los costes de producción, las cadenas de suministro y la capacidad de los gobiernos para responder a nuevos desafíos económicos.
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El responsable del FMI destacó que estos retos coinciden con profundas transformaciones estructurales derivadas de la transición energética, la fragmentación geoeconómica, el avance de la inteligencia artificial y la necesidad de generar empleo para una población activa en constante crecimiento.
Lejos de considerar este contexto únicamente como una amenaza, Azour defendió que la región dispone de una oportunidad para construir economías más sólidas, inclusivas y resilientes, acelerando las reformas estructurales necesarias para garantizar un crecimiento sostenible a largo plazo.
Uno de los principales interrogantes que centra la conferencia, explicó, es cómo compatibilizar la gestión de las crisis a corto plazo con el mantenimiento de las reformas económicas de largo recorrido.
La conferencia, organizada conjuntamente por el FMI y la UM6P, reúne durante dos jornadas a investigadores, responsables públicos y expertos internacionales para analizar el futuro económico de la región MENA en un contexto internacional marcado por rápidos cambios geopolíticos y tecnológicos.
Bajo el lema «Repensar la integración de la región MENA en un contexto internacional en rápida transformación», los participantes abordarán cuestiones como la fragmentación geoeconómica, la evolución del comercio mundial, el impacto de la inteligencia artificial y el papel de las políticas monetarias, fiscales y del mercado laboral para reforzar la estabilidad macroeconómica y diseñar políticas públicas basadas en datos.
