El mercado marroquí de deuda supera los 1,14 billones de dirhams

Las captaciones del Tesoro sumaron un total de 47.750 millones de dirhams entre enero y abril de 2026.

El 30/07/2026 a las 11h14

El mercado marroquí de títulos de deuda mantuvo su crecimiento durante los cuatro primeros meses de 2026. Los bonos del Tesoro continúan dominando el mercado, mientras que las emisiones de obligaciones se concentran en el largo plazo y los títulos negociables cubren las necesidades de financiación más inmediatas de bancos y empresas.

El mercado marroquí de deuda aumentó en casi 11.000 millones de dirhams en cuatro meses. Su saldo vivo alcanzó los 1,143 billones de dirhams a finales de abril de 2026, frente a los 1,133 billones registrados al cierre de diciembre de 2025. Según la 14.ª edición de la Revista del Mercado de Capitales de la Autoridad Marroquí del Mercado de Capitales (AMMC), entre enero y abril se emitieron títulos por valor de 83.060 millones de dirhams, mientras que las amortizaciones ascendieron a 72.320 millones.

Este incremento neto de 10.740 millones de dirhams refleja un crecimiento moderado del recurso al mercado. Las nuevas emisiones superaron a los títulos que vencieron durante el periodo, sin alterar la evolución general del saldo vivo. Este avance se apoya principalmente en los bonos del Tesoro, que siguen siendo el principal instrumento de deuda negociable en Marruecos.

El saldo vivo de los bonos del Tesoro asciende a 805.690 millones de dirhams, lo que representa el 70,4 % del mercado. Las obligaciones suponen el 19 %, mientras que los títulos de deuda negociables concentran el 8,5 %. El resto corresponde a valores emitidos por fondos de titulización. Esta distribución confirma el peso predominante de la deuda soberana, aunque también pone de manifiesto la existencia de otros instrumentos adaptados a distintos horizontes de financiación.

Entre enero y abril de 2026, el Tesoro captó 47.750 millones de dirhams y reembolsó 43.510 millones. Como resultado, el saldo vivo de los bonos del Tesoro aumentó en 4.230 millones de dirhams desde comienzos de año, según la publicación.

La estructura de las emisiones refleja la estrategia de financiación adoptada por el Tesoro. Los vencimientos a medio plazo concentraron el 79,3 % del importe emitido, muy por delante de los títulos a corto plazo, que representaron el 15,1 %, y de las emisiones a largo plazo, limitadas al 5,6 %. El objetivo fue mantener un equilibrio entre el coste de financiación y la distribución de los vencimientos.

Una mayor dependencia de las emisiones a corto plazo habría incrementado las necesidades de refinanciación y obligado al Tesoro a acudir con mayor frecuencia al mercado. En cambio, el predominio de los vencimientos a medio plazo permite repartir las amortizaciones en varios ejercicios y mantener la liquidez de los tramos más utilizados de la curva de tipos.

Los rendimientos ofrecidos oscilaron entre el 2,15 % y el 2,9 %. Según el informe, el Tesoro logró captar cerca de 48.000 millones de dirhams en cuatro meses dentro de una horquilla de tipos relativamente estable. Estas emisiones también sirven como referencia para el resto del mercado, ya que los tipos de la deuda soberana se utilizan para fijar el coste de las emisiones privadas.

Las obligaciones consolidan la financiación a largo plazo

El mercado de obligaciones responde a una lógica distinta. Durante los cuatro primeros meses de 2026, las emisiones alcanzaron los 6.500 millones de dirhams y se destinaron exclusivamente a vencimientos a largo plazo. Los tipos de interés oscilaron entre el 2,75 % y el 4,37 %, en función de las características de cada operación y del perfil de los emisores.

Frente a estas emisiones, las amortizaciones se limitaron a 1.830 millones de dirhams. Como consecuencia, el saldo vivo de las obligaciones aumentó en 4.670 millones, hasta situarse en 216.810 millones de dirhams. Aunque este crecimiento fue ligeramente superior al registrado por los bonos del Tesoro durante el mismo periodo, su peso dentro del mercado continúa siendo significativamente menor.

Esta diferencia en los plazos responde a la función propia de las obligaciones. A diferencia de los instrumentos destinados a cubrir necesidades temporales de liquidez, permiten asegurar financiación durante periodos más largos, ampliando las alternativas de financiación para los emisores y complementando el crédito bancario tradicional.

Los títulos de deuda negociables constituyen un tercer segmento del mercado, orientado principalmente a cubrir necesidades de financiación a corto plazo. Sus emisiones sumaron 27.700 millones de dirhams, de los cuales el 52,6 % correspondió al sector bancario, lo que refleja la importancia de estos instrumentos en la gestión de recursos y liquidez de las entidades de crédito.

Los certificados de depósito registran un saldo vivo de 50.020 millones de dirhams, por delante de los bonos de las sociedades de financiación, con 36.930 millones, y de los pagarés de empresa, con 10.760 millones. Cada uno de estos instrumentos responde a un perfil de emisor y a unas necesidades específicas, permitiendo cubrir desde la financiación de tesorería hasta operaciones a largo plazo.

La evolución del mercado también confirma el papel central de la deuda soberana. Según la Revista del Mercado de Capitales, las operaciones de préstamo de valores alcanzaron los 163.000 millones de dirhams entre enero y abril de 2026, un 36,6 % más que en el mismo periodo del año anterior. Los bonos del Tesoro concentraron el 97,9 % del volumen negociado en este segmento.

Por Mouhamet Ndiongue
El 30/07/2026 a las 11h14