A medida que se acerca la votación del 21 de mayo, la carrera por la presidencia del Colegio de Expertos Contables se intensifica. Le360 ha tenido acceso a la lista completa de candidatos, que refleja una competencia muy reñida entre firmas nacionales e internacionales. El actual presidente, Fayçal Mekouar, no optará a un segundo mandato, lo que abre la puerta a una sucesión más abierta e incierta. Repaso de los principales perfiles a seguir en estos comicios.
Organizada en paralelo a las elecciones regionales, la votación del 21 de mayo movilizará a los 887 expertos contables inscritos en el Colegio. Deberán elegir entre 41 candidatos que compiten por los 11 puestos del futuro Consejo nacional. Cada votante tendrá que seleccionar once nombres. Los elegidos serán luego los encargados de designar al presidente y a los demás miembros del órgano directivo (vicepresidente, secretario general, tesorero, vocales…).
La votación se produce en un contexto de rivalidad persistente entre las grandes firmas internacionales, conocidas como las «Big Four», y los despachos nacionales. Estos gigantes de la auditoría y el asesoramiento aspiran a influir de forma decisiva en este proceso.
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Entre ellos, Ernst & Young presenta dos perfiles destacados: Abdeslam Berrada Allam, managing partner, y Abdelmejid Faiz, tax partner. Por parte de KPMG, destaca la candidatura de Mohamed Redouane Rhalib. El despacho Fidaroc Grant Thornton, dirigido por el presidente saliente, respalda a Tarik Maârouf, mientras que Deloitte está representado por Faouzi Adnani.
En el grupo de los «retadores», Forvis Mazars (antigua Mazars) se posiciona con dos candidatos: Mounim Amraoui y Adnane Loukili. La red RSM también está presente a través de Tarik Bouziane Idrissi.
Frente a estos grandes actores internacionales, los despachos nacionales muestran sus ambiciones. Varias figuras reconocidas del sector están en liza, como Mohamed Samir Bennis, representante de la Société fiduciaire du Maroc (SFM), dirigida por Mohamed Boukhriss, antiguo presidente del Colegio.
Otro perfil destacado es Khalid Fizazi, al frente del despacho Fizazi & Associés, que encarna a una nueva generación de firmas marroquíes en fuerte crecimiento. Discreto pero influyente, ha estado recientemente en el foco mediático tras una inspección del Consejo de la Competencia. Su rápida progresión es seguida de cerca por actores históricos del sector.
Entre otras candidaturas figuran Ahmed Chahbi, vicepresidente saliente apoyado por el equipo actual; Aziz El Khattabi, ex KPMG que representa al despacho BDO; y Yasine El Maguiri, presidente del Consejo regional Casablanca-Sur, respaldado por su primo Issam El Maguiri, antiguo presidente del Colegio (2017-2020).
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Uno de los hechos destacados de estas elecciones es la presencia, poco habitual, de candidatos procedentes de regiones fuera del eje tradicional Casablanca-Rabat. Entre ellos, Karim Bennouna (Meknés), Youssef El Housni y Abderrahman Laaroussi (Agadir), así como Meriem Rmili, diputada del RNI por Marrakech. Cabe recordar que Casablanca y Rabat concentran por sí solas el 83% de los expertos contables del Colegio.
También se confirma una cierta politización del proceso, con la candidatura de Saïd Chakir, miembro de la Cámara de Consejeros, también vinculado al RNI.
Otro elemento relevante es la irrupción de una nueva generación de candidatos, muchos de ellos presentándose por primera vez. Entre ellos, El Mehdi Fakir, socio fundador del despacho Ad Value y figura habitual en medios económicos, da el salto a la arena electoral.
En el ámbito de candidaturas independientes que llaman la atención figura también Mohammed Tougani, reconocido por su experiencia en peritajes judiciales y arbitraje.
Esta dinámica refleja una voluntad de renovación dentro de la profesión, en un contexto de debates sobre la atractividad del oficio, la calidad de la formación, las relaciones «complejas» con los contables habilitados y los desequilibrios territoriales.
El sistema electoral, basado en el voto uninominal, es cada vez más cuestionado internamente. Varios miembros del Colegio abogan por un sistema de listas, al considerar que permitiría la aparición de equipos más cohesionados y con programas coherentes.
Estas elecciones se celebran además en un contexto marcado por numerosos desafíos. La profesión sigue regida por un marco normativo de los años noventa, considerado hoy obsoleto y desfasado respecto a la evolución del sector.
Entre los principales retos figura la «fragilidad» de una parte de los despachos. Según un estudio del gabinete EMC encargado por el Colegio, el 42% de las estructuras generan una facturación inferior a un millón de dirhams. Para hacer frente a esta situación, el informe recomienda, entre otras medidas, abrir el capital de los despachos a no profesionales, con el fin de integrar nuevas competencias (ingenieros, estadísticos…) y favorecer alianzas entre estructuras para crear redes nacionales capaces de competir con las grandes firmas internacionales.
No obstante, esta propuesta, apoyada por la dirección saliente, ha suscitado fuertes reservas. En la última asamblea general celebrada en Bouznika, numerosos expertos contables expresaron su oposición, al considerar que supone una amenaza para la independencia de la profesión.
El estudio también pone de relieve una elevada concentración del mercado: el 6% de los despachos acapara el 64% de la actividad. Esta situación alimenta varios desequilibrios estructurales, como las dificultades de acceso para los jóvenes profesionales, la concentración de mandatos de auditoría y una percepción de escaso acompañamiento por parte del Colegio, al que algunos consideran elitista y alejado de la realidad del terreno.
La formación es otro de los grandes desafíos. Marruecos forma apenas unos cuarenta expertos contables al año, un ritmo considerado insuficiente para cubrir las necesidades del mercado.
A pocas semanas de la votación, todos estos factores dibujan el perfil de unas elecciones decisivas, en las que está en juego tanto la gobernanza como el modelo económico y el futuro de toda una profesión.
