La multinacional española Fluidra ha decidido trasladar parte de su producción de China a Marruecos dentro de una profunda reorganización de su estructura industrial internacional, según informa este martes elEconomista. La operación contempla el cierre de una de sus tres fábricas en el gigante asiático y la entrada en funcionamiento de una nueva planta en Tánger.
El consejero delegado de Fluidra, Jaime Ramírez, avanzó que las instalaciones marroquíes comenzarán a suministrar productos durante el tercer trimestre de 2026. La nueva fábrica asumirá la actividad que hasta ahora se desarrollaba en una de las plantas de la compañía en China.
La elección de Marruecos responde, según fuentes de Fluidra citadas por el diario español, a «ventajas estratégicas» relacionadas con su estructura de costes, su ubicación cercana a Europa, Oriente Medio y Estados Unidos y una mayor flexibilidad en la cadena de suministro.
El contexto comercial internacional también juega a favor del Reino. elEconomista señala que Marruecos se encuentra entre los países que se han beneficiado de la nueva política arancelaria estadounidense, con condiciones más favorables que las aplicadas a otros mercados, entre ellos China.
El traslado hacia Tánger forma parte de una estrategia más amplia con la que Fluidra busca simplificar su estructura, reducir costes y ganar competitividad. En Estados Unidos, la compañía cerrará su fábrica de Oregon y concentrará esa actividad en su centro de Tennessee, mientras que en Francia clausurará un centro de investigación y desarrollo como parte de sus medidas de contención de costes fijos.
La compañía española pretende alcanzar 120 millones de euros en ahorros en un periodo de cinco años. Durante el primer semestre de 2026, los costes asociados a la reestructuración, integración y compensaciones alcanzaron los 25 millones de euros.
