Autora de Nada, una de las novelas más importantes de la literatura española del siglo XX, Carmen Laforet encontró en Tánger algo que llevaba años buscando lejos del ruido de Madrid y Barcelona: libertad. Entre 1959 y 1961, la escritora vivió en una ciudad que acababa de dejar atrás su estatuto internacional, pero que seguía siendo un espacio único de encuentro entre culturas, lenguas y sensibilidades. Aquella estancia, menos conocida que otras etapas de su vida, ofrece una mirada singular sobre el Marruecos de finales de los años cincuenta y sobre una mujer que intentaba reconciliarse con la escritura, consigo misma y con el mundo que la rodeaba.