En un momento en el que la Unión Europea debate cómo reforzar la competitividad de su industria automovilística frente a la creciente competencia internacional, el Grupo Renault vuelve a señalar a Marruecos como uno de los pilares de su estrategia industrial. La directora general de Dacia, Katrin Adt, destacó recientemente el peso del Reino dentro de la marca y aseguró que «Marruecos está en el corazón de Dacia».
Según recoge el portal especializado Motor.es, la responsable del fabricante atribuye buena parte del éxito del Dacia Sandero, el turismo más vendido en Europa en los últimos años, al ecosistema industrial desarrollado por Marruecos. «Tenemos los proveedores, tenemos la mano de obra, tenemos una muy buena relación con el Gobierno y, de alguna manera, es fácil hacer negocios allí», afirmó.
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Estas declaraciones llegan en un contexto especialmente significativo para la industria europea. Mientras Bruselas estudia nuevas medidas para reforzar la producción de vehículos dentro del continente y proteger su cadena de suministro, Marruecos continúa consolidándose como una plataforma industrial imprescindible para los principales fabricantes europeos, gracias a su cercanía geográfica, su competitividad y su potente infraestructura logística.
Marruecos, una ventaja competitiva para Renault
La apuesta de Renault por Marruecos va mucho más allá de los costes de producción. El Reino alberga dos de las principales plantas del grupo, en Tánger y Casablanca, desde donde salen modelos como el Dacia Sandero, Sandero Stepway, Jogger, Renault Express, Logan y Renault Kardian, destinados tanto al mercado europeo como a numerosos mercados internacionales.
Según un estudio de la consultora Oliver Wyman, citado por Motor, el coste laboral por vehículo fabricado en Marruecos se sitúa en torno a 106 dólares, muy por debajo de otros grandes centros industriales como Rumanía (273 dólares), México (305), Turquía (414), China (597), España (955), Francia (1.569) o Alemania (3.307).
Sin embargo, Renault subraya que la competitividad marroquí no se explica únicamente por los costes laborales. La presencia de una amplia red de proveedores, un entorno favorable para la inversión y la posición estratégica del puerto Tánger Med, capaz de conectar las fábricas marroquíes con los principales mercados europeos en apenas unos días, han convertido al Reino en un elemento clave de la cadena de suministro del grupo francés.
