Viajar a Marruecos en mayo: clima, paisajes y menos multitudes, las claves de un destino ideal según La Sexta

La ciudad de Fès.

El 04/05/2026 a las 16h45

El mes de mayo se perfila como uno de los mejores momentos para descubrir Marruecos, temperaturas suaves, naturaleza en su punto álgido y un equilibrio poco habitual entre ambiente y tranquilidad.

Según un reciente artículo publicado por La Sexta, el mes de mayo reúne una combinación de factores difícil de igualar en otras épocas del año. Más allá de su diversidad cultural o de la riqueza de sus paisajes, el Reino ofrece en estas semanas unas condiciones especialmente favorables para el viaje.

El primer argumento es el clima. Lejos de las temperaturas extremas del verano, mayo ofrece días cálidos y luminosos, con noches más suaves que permiten disfrutar tanto de las ciudades como de los espacios naturales. Este equilibrio térmico resulta especialmente apreciable en zonas como el desierto o el interior del país, donde el calor aún no alcanza niveles asfixiantes. Para quienes buscan experiencias como rutas por las dunas, paseos en dromedario o estancias en campamentos saharianos, este periodo se presenta como uno de los más adecuados.

A este factor se suma el estado de la naturaleza. Tras las lluvias de invierno, los paisajes marroquíes conservan aún su verdor, especialmente en valles y zonas montañosas, creando un contraste visual con el desierto que no se mantiene durante los meses más secos. Es, en muchos sentidos, el momento en el que Marruecos se muestra más fotogénico, con campos en flor y una luz especialmente valorada por viajeros y fotógrafos.

Otro de los elementos destacados es la afluencia turística. Aunque el país ya empieza a recibir visitantes, las cifras aún están lejos de los picos del verano. Esto se traduce en una experiencia más cómoda en lugares emblemáticos como Marrakech, Fès o Chefchaouen, donde los zocos y medinas pueden recorrerse sin las aglomeraciones habituales de la temporada alta. El ambiente es animado, pero sin la presión de las grandes multitudes, lo que permite una inmersión más pausada en la vida local.

Este equilibrio entre clima, paisaje y afluencia convierte mayo en un momento especialmente versátil. Tanto para quienes buscan explorar ciudades históricas como para los que prefieren rutas por el Atlas o escapadas al desierto, el mes ofrece condiciones óptimas en prácticamente todo el territorio. Incluso la costa atlántica, aunque todavía con aguas frías para el baño, comienza a ganar atractivo gracias a las temperaturas suaves.

En definitiva, más que una recomendación puntual, lo que subraya La Sexta es una evidencia cada vez más compartida en el sector turístico, Marruecos encuentra en la primavera, y especialmente en mayo, uno de sus momentos más equilibrados. Un periodo en el que el país se deja descubrir sin excesos, con todo su potencial natural y cultural en pleno rendimiento.

Por la redacción
El 04/05/2026 a las 16h45