Al menos 19.000 personas han sido evacuadas o confinadas en la Comunidad de Madrid como consecuencia del incendio forestal que afecta a la Sierra Oeste, considerado por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, como «el peor incendio de la historia» de esta comunidad autónoma.
Durante una comparecencia desde el centro de coordinación de emergencias, Ayuso afirmó que el fuego ha arrasado ya unas 6.000 hectáreas y calificó la situación de «verdadera catástrofe» para una región con una elevada densidad de población. La dirigente regional aseguró que la prioridad absoluta de las autoridades es proteger a la población.
La evolución del incendio mantiene en alerta a los servicios de emergencia. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, advirtió de que los focos de San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado están «a punto de converger», lo que podría dar lugar a un único incendio de mayores dimensiones que avanzaría en dirección a Navas del Rey.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, explicó que impedir esa unión constituye actualmente el principal objetivo del operativo desplegado sobre el terreno.
Miles de efectivos desplegados
Las labores de extinción se ven dificultadas por las altas temperaturas, la baja humedad y rachas de viento superiores a los 50 kilómetros por hora, condiciones que favorecen la rápida propagación de las llamas.
En la zona trabajan cerca de 2.000 efectivos, entre bomberos, miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), agentes de la Guardia Civil y personal del Ministerio para la Transición Ecológica. El dispositivo cuenta además con 31 medios terrestres, nueve medios aéreos, ocho helicópteros, ocho aviones anfibios y cerca de 300 vehículos.
Según el Gobierno regional, al menos 43 viviendas han quedado destruidas. Las autoridades mantienen un seguimiento específico de unas 1.200 personas mayores especialmente vulnerables, mientras continúan las evacuaciones en varios municipios y permanecen confinadas localidades como Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa. Además, cuatro carreteras continúan cerradas al tráfico.
La crisis afecta también a la vecina provincia de Ávila, donde otro gran incendio ha calcinado ya más de 9.000 hectáreas en los alrededores de Burgohondo. Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno español ha activado el mecanismo europeo de protección civil para solicitar refuerzos aéreos y decretó durante la noche del jueves el estado de emergencia de interés nacional tanto en la Comunidad de Madrid como en la provincia de Ávila.
Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), los incendios han arrasado ya cerca de 130.000 hectáreas en España desde comienzos de 2026.
