El politólogo Abdelfattah Elfatihi considera que los logros alcanzados por Rabat y Madrid desde la Declaración Conjunta del 7 de abril de 2022 deben preservarse y quedar al margen de las disputas políticas internas.
Politizar las relaciones entre Marruecos y España y convertirlas en objeto de divergencias partidistas podría poner en riesgo los avances logrados por ambos países desde la Declaración Conjunta del 7 de abril de 2022 y convertirlos en una fuente recurrente de tensión, advirtió el académico Abdelfattah Elfatihi.
En declaraciones a la agencia MAP, en respuesta a las recientes precisiones del Ministerio de Asuntos Exteriores sobre la evolución de las relaciones marroquí-españolas, Elfatihi subrayó que Marruecos mantiene su apuesta por la solidez de los vínculos bilaterales, que se han convertido en la base de una cooperación estratégica en los ámbitos político y económico, así como en materia migratoria, un modelo que ha recibido reconocimiento internacional.
El académico destacó, no obstante, la necesidad de preservar los avances alcanzados entre ambos países y evitar que queden expuestos a cualquier intento de desvalorización o instrumentalización política. A su juicio, la consolidación de estos logros debe prevalecer sobre cualquier dinámica coyuntural que pueda ponerlos en cuestión.
Igualdad y respeto mutuo
Elfatihi sostuvo asimismo que las relaciones entre Marruecos y España deben asentarse sobre los principios de igualdad y respeto mutuo. En este sentido, señaló que Marruecos rechaza cualquier intento de instrumentalizar sus relaciones bilaterales al servicio de agendas políticas internas, especialmente cuando este tipo de prácticas son promovidas por partidos con experiencia en la gestión gubernamental.
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Según el académico, estas dinámicas pueden favorecer que «las sobrepujas irracionales y el populismo» terminen imponiéndose a la voz de la razón, con el consiguiente riesgo de deteriorar una relación que, en los últimos años, ha experimentado una importante evolución en distintos ámbitos de cooperación.
Elfatihi se refirió finalmente a los acontecimientos ocurridos el pasado mes de julio, que calificó de «lamentables», y consideró que requieren una gestión basada en la prudencia y la racionalidad. Para evitar que episodios similares vuelvan a producirse, defendió el respeto de los compromisos asumidos por ambas partes y una gestión responsable de las relaciones bilaterales.
