La crisis migratoria de Sebta no ha eliminado entre los españoles la percepción de que la cooperación con Marruecos resulta necesaria para gestionar una frontera compartida. El 86,3% considera que tiene «mucha o bastante» importancia que España y Marruecos se entiendan para garantizar la seguridad fronteriza, frente al 10,1% que le concede poca o ninguna importancia.
Así lo refleja el barómetro de septiembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el primero elaborado después de la entrada de migrantes registrada en Sebta los días 30 y 31 de julio. El estudio se basa en 4.042 entrevistas realizadas entre el 1 y el 4 de septiembre.
El resultado adquiere especial relevancia después de semanas en las que la relación con Marruecos ha ocupado buena parte del debate político español. Pese a las acusaciones formuladas contra el Reino desde determinados sectores políticos y mediáticos, la necesidad de mantener canales de entendimiento entre ambos países obtiene un respaldo ampliamente mayoritario.
Eso no significa que los encuestados renuncien a reclamar un mayor control fronterizo. Al contrario. El 82,2% considera necesario reforzar las fronteras españolas para evitar nuevas entradas masivas, mientras que el 13,3% no considera necesario hacerlo.
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La tercera pieza de ese esquema es la Unión Europea. El 89,4% de los entrevistados considera que Bruselas debería colaborar más con España ante la situación generada en Sebta, mientras únicamente el 7,2% estima suficiente la implicación europea.
Sebta, Melilla y las tensiones en la relación bilateral
El barómetro aborda también directamente la percepción de los españoles sobre Sebta y Melilla. El 77,1% considera que ambas ciudades son «territorios tan españoles como cualquier otro territorio de la península». Otro 14,3%, sin embargo, considera que tienen una situación «ambigua y especial» que debería ser objeto de «entendimiento y acuerdos» con Marruecos.
El resultado muestra una amplia mayoría favorable a la posición tradicional española sobre ambas ciudades, pero también la existencia de una minoría que percibe su situación geográfica y política como particular y considera necesario abordarla mediante acuerdos con el país vecino.
El CIS introduce además una pregunta sobre la posible intervención de terceros actores en las relaciones entre España y Marruecos. El 67,7% de los entrevistados cree que existen países, líderes o actores internacionales que intentan crear problemas o malentendidos capaces de perjudicar las relaciones entre ambos países, mientras que el 24,5% responde negativamente.
