Pedro Sánchez sostiene su línea sobre Marruecos tras casi dos meses de polémica

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez durante una entrevista en El Intermedio, de laSexta.

El 15/09/2026 a las 10h50

El presidente del Gobierno español volvió a rechazar que exista información sólida que permita atribuir a Marruecos la entrada masiva de finales de julio y negó tajantemente que su posición responda a una supuesta presión. «Para una serie de Netflix está bien, pero la realidad tiene que construirse en base a hechos», afirmó.

Pedro Sánchez ha decidido responder directamente a una de las teorías que más espacio ha ganado durante las últimas semanas en el debate político español. El presidente del Gobierno negó este lunes por la noche que Marruecos esté ejerciendo «algún tipo de chantaje sobre él» y volvió a reclamar que las relaciones entre ambos países se analicen a partir de hechos probados.

«En absoluto», respondió Sánchez cuando fue preguntado en una entrevista en El Intermedio, de laSexta, por la posibilidad de que Marruecos disponga de información comprometedora sobre él.

El jefe del Ejecutivo tachó directamente de «bulo» la hipótesis del chantaje. «Para una serie de Netflix está bien, pero la realidad tiene que construirse en base a hechos», afirmó.

La respuesta llega después de que la teoría del supuesto chantaje haya ido ampliando su espacio en la política española. Vox la ha situado en el centro de sus ataques contra el Ejecutivo y el PP ha cuestionado reiteradamente la libertad de actuación del presidente. En los últimos días, dirigentes situados fuera de esos dos partidos también han alimentado públicamente esa posibilidad.

Sánchez mantiene, sin embargo, la misma posición que ha defendido desde la entrada masiva de finales de julio en Sebta, las acusaciones contra Marruecos deben sostenerse en pruebas y no en especulaciones.

«No hay información sólida»

El presidente volvió a ser categórico al abordar directamente la responsabilidad por los acontecimientos de los días 30 y 31 de julio. «A día de hoy no hay información que de una manera sólida plantee la autoría por parte de Marruecos», aseguró.

Sánchez explicó que la información de la que dispone el Gobierno apunta a la propagación en las redes sociales de una interpretación tergiversada de una sentencia judicial, según la cual sería posible llegar a España a nado sin que posteriormente pudiera producirse una devolución en frontera.

El presidente español no negó que existiera información previa sobre movimientos en las redes sociales. Lo que rechazó es que esos datos equivalieran a una alerta que permitiera anticipar una entrada de las dimensiones que finalmente se produjo.

Sánchez se detuvo precisamente en uno de los elementos que más polémica ha generado tras la desclasificación de los documentos relacionados con Sebta, los mensajes enviados por un miembro del CNI al entonces jefe de gabinete del delegado del Gobierno en la ciudad.

«Los WhatsApp no son prueba de que hubiera alertas. A mi juicio es más bien al contrario», sostuvo.

Sánchez contrapuso esos mensajes a los cauces formales que, a su juicio, habría activado el CNI de haber detectado una amenaza de esa magnitud. Una alerta real, sostuvo, habría llegado a los responsables de Interior y Defensa y provocado una respuesta del Gobierno.

La lectura coincide con la defendida por La Moncloa desde la desclasificación de los documentos. El Ejecutivo nunca ha negado que conociera las convocatorias difundidas en las redes sociales, pero rechaza que aquella información permitiera anticipar la magnitud de lo ocurrido los días 30 y 31 de julio..

Entenderse con Marruecos

Más allá de la discusión sobre las responsabilidades, Sánchez volvió a defender la necesidad de preservar la relación con Marruecos. Para el presidente español, las relaciones con el país vecino «tienen que estar basadas en el respeto y en los hechos, no en las elucubraciones y la desconsideración».

La cooperación resulta además imprescindible para gestionar las consecuencias de la propia crisis, sostuvo, porque Marruecos es el país al que deberán retornar muchas de las personas que no tengan derecho a permanecer en España una vez concluyan los procedimientos de identificación y examen de cada expediente.

Sánchez pidió por ello «paciencia» y situó a finales de año el horizonte con el que trabaja el Ejecutivo para que la situación en Sebta pueda quedar estabilizada.

Casi dos meses después de los acontecimientos de Sebta, la línea del Gobierno no ha cambiado. A la espera de que las investigaciones esclarezcan lo ocurrido, el Ejecutivo insiste en no atribuir responsabilidades sin pruebas y, sobre todo, en preservar una relación con Marruecos que considera esencial para ambos países.

Por Faiza Rhoul
El 15/09/2026 a las 10h50