La presidenta del Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Amina Bouayach, ha instado este martes 20 de octubre, en Rabat, al Gobierno a iniciar los trámites necesarios para abolir definitivamente la pena de muerte en Marruecos. Su llamamiento llega en un momento en el que el Reino mantiene una moratoria de facto sobre las ejecuciones desde 1993, aunque la pena capital sigue contemplada en su legislación penal.
«En los próximos meses elaboraremos un plan de acción conjunto con la Coalición Marroquí contra la Pena de Muerte y diversos socios, con el fin de establecer un calendario y un programa encaminados a abolir esta pena. Más aún teniendo en cuenta que Marruecos aspira a organizar el X Congreso Mundial contra la Pena de Muerte en Marrakech, tal como anunció el pasado mes de junio en París el ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi», declaró Amina Bouayach.
La presidenta del CNDH recordó en esta ocasión la evolución de la posición de Marruecos en el ámbito internacional. En diciembre de 2024, el Reino votó por primera vez a favor de la resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas que reclama una moratoria universal de las ejecuciones, un avance celebrado por las organizaciones que defienden la abolición de la pena capital.
Para el CNDH, esta evolución debe traducirse ahora en cambios legislativos. La institución lleva años defendiendo la supresión de la pena de muerte, apoyándose especialmente en el artículo 20 de la Constitución, que consagra el derecho a la vida. Sin embargo, esta reivindicación sigue dividiendo a la opinión pública, con sectores que reclaman mantener y aplicar esta condena para los delitos más graves.
Durante el encuentro, el CNDH también presentó una obra titulada «La pena de muerte, cuando la sociedad pone a prueba su humanidad», que desarrolla nueve argumentos a favor de su abolición. Según los datos facilitados en esta ocasión, alrededor de 55 personas se encuentran actualmente en el corredor de la muerte en Marruecos.
Por su parte, Raphaël Chenuil-Hazan, director general de la organización no gubernamental francesa «Juntos contra la Pena de Muerte» (ECPM), elogió la movilización de los actores marroquíes comprometidos con la causa abolicionista, especialmente el CNDH, frente a una sanción que calificó de «terrible e inhumana».
Comprometida con la abolición universal de la pena capital, ECPM organiza, entre otras iniciativas, los Congresos Mundiales contra la Pena de Muerte, cuya novena edición se celebró en París del 30 de junio al 2 de julio de 2026.
Por su parte, Nouzha Skalli, exdiputada del Partido del Progreso y del Socialismo (PPS) y figura destacada del movimiento parlamentario abolicionista, invitó a los miembros de la nueva legislatura a incorporarse a la red de parlamentarios contra la pena de muerte. Asimismo, expresó su esperanza de que Marruecos logre dar el paso hacia la abolición legal antes de 2029, año en el que está prevista la próxima edición del Congreso Mundial contra la Pena de Muerte.
