Marruecos-Estados Unidos: Youssef Amrani explica la hoja de ruta 2026-2036

El ministro delegado encargado de la Administración de la Defensa Nacional, Abdellatif Loudiyi, y el subsecretario estadounidense de Defensa, Elbridge Colby.

El 01/06/2026 a las 17h40

En una tribuna publicada este lunes 1 de junio en el medio estadounidense The Hill, el embajador de Marruecos en Estados Unidos, Youssef Amrani, analiza el alcance estratégico de la nueva hoja de ruta de defensa 2026-2036. Lejos de limitarse a una simple celebración de 250 años de historia común, esta asociación decenal impulsa la cooperación bilateral hacia sectores de vanguardia y reafirma el papel del Reino como líder proactivo y pilar de estabilidad en África.

En una tribuna publicada este lunes 1 de junio en las columnas del conocido medio estadounidense The Hill, el embajador de Marruecos en Estados Unidos, Youssef Amrani, trazó las líneas maestras de una asociación bilateral en plena transformación. Lejos de limitarse a una celebración conmemorativa de los 250 años de relaciones diplomáticas entre ambos países, el diplomático marroquí analiza el alcance de la nueva hoja de ruta de cooperación en materia de defensa, establecida para los próximos diez años y recientemente concluida en Washington, que sitúa al Reino como modelo de estabilidad e innovación para todo el continente africano.

L'ambassadeur du Maroc aux Etats-Unis, Youssef Amrani, à Atlanta.

Para Youssef Amrani, la fortaleza de las relaciones marroquí-estadounidenses reside en su profundidad histórica, pero sobre todo en su utilidad estratégica contemporánea. Recordando que en 1777 «Marruecos se convirtió en la primera nación en reconocer a Estados Unidos», el embajador asegura haber sentido el peso de este legado durante las recientes sesiones del Comité Consultivo de Defensa Marruecos-Estados Unidos celebradas en Washington. «En aquella sala, el pasado no tenía nada de ceremonial. Seguía plenamente vivo», escribe.

Esta continuidad histórica quedó sellada simbólicamente con una visita de la delegación marroquí a los Archivos Nacionales estadounidenses para examinar el Tratado de Paz y Amistad de 1786. Un momento clave que ilustra, según él, «una base de confianza que ha sobrevivido a cambios de gobiernos, conflictos, alianzas y órdenes mundiales».

El alcance de las discusiones mantenidas en Washington va mucho más allá de la simple diplomacia protocolaria. La nueva hoja de ruta sectorial, que cubre la próxima década (2026-2036), marca un importante giro operativo. Este marco inédito amplía la cooperación bilateral hacia sectores de vanguardia como el desarrollo de la industria de defensa, la ciberseguridad, las tecnologías avanzadas y una mayor integración operativa.

Citando al subsecretario estadounidense de Defensa, Elbridge Colby, el embajador recuerda la visión compartida por ambos países: «Esta hoja de ruta guiará nuestra histórica relación de defensa durante la próxima década, apoyándose en una asociación iniciada hace 250 años». No obstante, el diplomático insiste en que un acuerdo «solo vale por su aplicación», subrayando que el verdadero desafío será traducir este texto en diez años de «auténtica innovación».

Sobre el terreno, esta alianza volvió a materializarse este año con el ejercicio African Lion 2026. Reuniendo a más de 5.000 militares de 40 países, desde la ciudad de Agadir hasta Dakhla, este evento se consolida como el mayor ejercicio conjunto anual del Mando de Estados Unidos para África (USAFRICOM). En esta 22ª edición, más de 30 empresas estadounidenses de tecnología de defensa participan en las maniobras, transformando al Reino en una auténtica «plataforma de innovación, formación y fortalecimiento de capacidades regionales».

En esta dinámica tecnológica, el embajador recuerda un hito importante alcanzado durante este ejercicio: el establecimiento en Marruecos del «primer centro permanente de formación en drones de África» por parte de Estados Unidos. Una elección motivada por la fiabilidad del Reino, pero también por su capacidad para impulsar una visión geopolítica global.

Para Amrani, Marruecos no es un simple espectador de las dinámicas africanas, sino un líder proactivo. Destaca los grandes proyectos estructurantes impulsados por el rey Mohammed VI, especialmente la Iniciativa Atlántica para el Sahel y el gasoducto África-Atlántico.

«Marruecos no pide a otros que definan su papel estratégico. Define ese papel por sí mismo: el de puente entre África, el Atlántico, el Mediterráneo, Europa y el mundo árabe», afirma con contundencia. Mientras la región del Sahel y África Occidental atraviesa zonas de turbulencias políticas, el embajador subraya el contraste con aquellos socios que han optado «por la postura en lugar de la sustancia» y que hoy pagan esa elección con un «aislamiento estratégico».

Mientras tanto, y casi dos siglos y medio después del tratado de 1786, la alianza marroquí-estadounidense ya no es únicamente «un monumento a la historia», sino también «una alianza activa, puesta a prueba, validada y profundizada en este mismo momento y todavía hoy».

Por Tarik Qattab
El 01/06/2026 a las 17h40