Ante las altas temperaturas que marcan la jornada, la Oficina Nacional de Seguridad Sanitaria de los Productos Alimentarios (ONSSA) insta a los ciudadanos a extremar las precauciones inmediatamente después del sacrificio.
Resulta imperativo no dejar la carcasa colgada durante más de 5 horas. Para evitar cualquier tipo de deterioro, asegúrese de suspenderla a la sombra, en un lugar limpio y bien ventilado, y sin cubrirla, lo que facilitará un secado natural óptimo.
En caso de observar una coloración sospechosa, especialmente si la carne presenta un tono rojo oscuro o amarillento, póngase en contacto de inmediato con los servicios veterinarios de guardia.
En cuanto a la conservación, se debe mantener una vigilancia estricta. En el frigorífico, a una temperatura que no supere los 3 grados, la carne se mantiene durante 3 días, mientras que puede conservarse hasta 6 meses en el congelador. Con las vísceras se debe actuar con especial cautela: el corazón y los riñones no deben superar los 2 días en el frigorífico o los 4 meses en el congelador. Por su parte, el hígado no debe guardarse más de 3 días en frío.

Para garantizar una congelación rápida y uniforme, evite sobrecargar el congelador. Es fundamental no amontonar los trozos de carne para permitir una circulación óptima del frío, lo que garantizará una mejor conservación de los productos.
Por último, con el fin de resolver las dudas de los ciudadanos y asegurar la seguridad sanitaria, la ONSSA ha desplegado a sus equipos. Un cuerpo de veterinarios y técnicos permanecerá movilizado durante toda la jornada pa
