A mediados de 2025, una polémica surgida en redes sociales puso de relieve el desfase entre la maqueta imaginada por el arquitecto Tarik Oualalou y la realidad de las obras realizadas por la empresa Benlhou Frères. Los habitantes de los barrios cercanos expresaron entonces su decepción por el estado en el que fue entregado el paseo marítimo de Aïn Sebaâ, llegando incluso a compararlo, a menudo de forma poco favorable, con otros proyectos similares, especialmente en Aïn Diab, Rabat o Tánger.

Pese a estas críticas, el lugar registra una importante afluencia. La presencia masiva de visitantes, especialmente por la noche, es prueba de ello. Miles de personas acuden allí diariamente, señal de que esta infraestructura responde a una necesidad real de los habitantes.
Sin embargo, este entusiasmo no exime a la comuna de sus responsabilidades respecto al desfase entre el estado actual del paseo y las promesas de la maqueta inicial. «Esta diferencia se explica principalmente por la naturaleza del suelo. A diferencia del parque de la Mezquita Hassan II, donde los terrenos estaban concentrados y permitieron una ordenación coherente y amplia, la zona de Aïn Sebaâ está compuesta mayoritariamente por propiedades privadas. Los terrenos situados entre la carretera costera y el mar pertenecen en gran parte a particulares, con muy pocas parcelas dependientes de la comuna», explicó Nabila Rmili, alcaldesa de Casablanca, durante su participación en el programa «Grand Format Le360».
En este contexto, la ordenación actual se limitó esencialmente al dominio marítimo explotable. Como indicábamos en un artículo anterior, el proyecto realizado hasta la fecha constituye una primera etapa. «La visión inicial preveía una ampliación más amplia con más zonas verdes, pero eso no era posible en el marco del antiguo plan de ordenación», precisó la alcaldesa.
No obstante, acaba de registrarse un avance importante. Nabila Rmili indicó que acababa de salir de una reunión de la comisión central de la Agencia Urbana de Casablanca, celebrada este miércoles 13 de mayo, durante la cual fue validado un nuevo plan de ordenación para Aïn Sebaâ. Este plan clasifica ahora estas zonas como no edificables, abriendo así la vía a una futura ampliación del proyecto.
(A.Gadrouz/Le360)
Sin embargo, subrayó Rmili, la materialización de esta ambición requerirá movilizar importantes recursos financieros para proceder a la expropiación de los terrenos privados, que se extienden sobre cientos de hectáreas. Un importante desafío financiero.
«La ambición del consejo es hacer evolucionar el paseo marítimo de Aïn Sebaâ para que responda plenamente a las expectativas de los habitantes, con más zonas verdes y una mejora sensible de la calidad de vida», concluyó.












