La representación diplomática de Costa de Marfil en Marruecos organiza en Laâyoune una operación especial para renovar y expedir pasaportes biométricos a los ciudadanos marfileños residentes en la ciudad. La campaña, iniciada el sábado 18 de julio y prevista hasta el miércoles 22, se desarrolla en la sede del Consulado Honorario marfileño.
Un equipo técnico llegado expresamente desde Abiyán se ha desplazado a Laâyoune para realizar los trámites y recoger los datos necesarios, acompañado por una delegación oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Costa de Marfil.
El primer consejero de la Embajada marfileña en Marruecos, Yves Tadet, explicó a Le360 que la visita forma parte de los servicios consulares habituales que su país presta a sus ciudadanos residentes en el Reino. Esta etapa reviste, sin embargo, un carácter particular por la presencia del equipo técnico encargado de tramitar directamente los pasaportes biométricos.
Según Tadet, la iniciativa corresponde a la segunda fase de un programa destinado a modernizar los servicios consulares y agilizar los procedimientos administrativos. Alrededor de 150 personas podrán beneficiarse de esta campaña.
La operación evita que los ciudadanos marfileños residentes en Laâyoune y en otras localidades de las provincias del sur tengan que desplazarse hasta las ciudades que albergan representaciones diplomáticas. Además de facilitar los trámites, permite reducir los gastos y el tiempo necesarios para obtener documentos administrativos esenciales.
Varios beneficiarios expresaron su satisfacción por una iniciativa que calificaron de inédita. Destacaron especialmente que sean los expertos y técnicos quienes se desplacen hasta el lugar de residencia de la comunidad, en vez de obligar a sus integrantes a recorrer largas distancias para renovar su pasaporte.
Los ciudadanos consultados también valoraron la calidad de los servicios prestados por el Consulado Honorario de Costa de Marfil en Laâyoune, cuya actividad responde a las necesidades de una comunidad que cuenta con cerca de 12.000 integrantes en las provincias del sur, según los datos disponibles. Sus miembros trabajan, estudian o reciben formación en distintos sectores y centros educativos y universitarios del Reino.
Una ciudadana marfileña residente en Laâyoune aseguró que la ciudad se ha convertido para ella en «una segunda patria», al haberle ofrecido condiciones favorables para establecerse, trabajar e integrarse. Una experiencia compartida por numerosos compatriotas que han elegido construir su futuro en Marruecos.
Como ocurre en otras ciudades del Reino, Laâyoune ha dejado de ser para muchos ciudadanos procedentes del África subsahariana un simple lugar de paso. Las oportunidades existentes en materia de educación, formación, empleo e inversión, junto con el clima de estabilidad, han convertido la ciudad en un espacio de residencia y arraigo para una comunidad africana cada vez más numerosa.
