La situación de miles de migrantes que todavía permanecen en Sebta ha abierto la puerta a nuevas formas de explotación. La Policía española anunció este miércoles 16 de septiembre la detención de dos personas sospechosas de haber convertido varios garajes de la ciudad en alojamientos clandestinos de pago.
De acuerdo con el comunicado policial, los detenidos habrían obtenido «importantes beneficios económicos» aprovechándose de la «especial situación de vulnerabilidad» de migrantes llegados recientemente.
Una veintena de personas en situación irregular se alojaba en esos espacios y debía pagar 30 euros diarios por persona, pese a que los garajes carecían de condiciones adecuadas. Los migrantes dormían «en el suelo», precisa la Policía.
El negocio no terminaba con el alojamiento. Los sospechosos cobraban también a los migrantes por recargar sus teléfonos móviles y, de acuerdo con la investigación, los amenazaban de muerte para impedir que denunciaran lo que estaba ocurriendo.
La investigación apunta además a un negocio mucho más lucrativo. Los dos detenidos ofrecían a los migrantes la posibilidad de abandonar clandestinamente Sebta y llegar a la península a cambio de 6.000 euros. La Policía no ha precisado, sin embargo, si alguno de esos traslados llegó a realizarse.
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No es el primer caso de este tipo detectado desde la entrada masiva de finales de julio. En agosto, la Policía española anunció la detención de otras cinco personas sospechosas de exigir hasta 9.000 euros a migrantes para trasladarlos en embarcaciones desde Sebta hasta la península.
Aunque la mayoría de quienes entraron a finales de julio ha regresado ya a Marruecos, varios miles continúan en Sebta. Su permanencia prolongada y las difíciles condiciones en las que vive una parte de ellos han generado una situación propicia para abusos como los que ahora investiga la Policía española.
