Durante las manifestaciones durante la jornada del 1 de mayo, las principales centrales sindicales, entre ellas la Unión Marroquí del Trabajo, la Confederación Democrática del Trabajo, la Unión General de Trabajadores de Marruecos, la Unión Nacional del Trabajo en Marruecos y la Federación Democrática del Trabajo, corearon consignas en favor de una revalorización de las pensiones vinculada al coste de la vida, con el objetivo de garantizar «una vida digna» a los jubilados.
Los sindicatos reclamaron también un incremento general de los salarios, tanto en el sector público como en el privado, en respuesta al encarecimiento de los precios y al impacto de las crisis económicas y geopolíticas. «El refuerzo del poder adquisitivo es hoy una prioridad», insistieron durante la jornada.
Además de las reivindicaciones económicas, los manifestantes subrayaron la necesidad de proteger las libertades sindicales y de asegurar el respeto del Código del Trabajo y de la legislación social vigente.
En este contexto, las centrales sindicales reafirmaron su voluntad de mantener la movilización para defender los intereses de la clase trabajadora, a la que consideran «el motor principal de la economía y el pilar del equilibrio social».
Durante los actos, también se reiteró el compromiso con los valores fundamentales de la nación, en particular la integridad territorial, y se expresó orgullo por los avances de la diplomacia marroquí bajo el liderazgo de Mohammed VI.
Las organizaciones sindicales aprovecharon igualmente la jornada para expresar su solidaridad con la causa palestina y el derecho del pueblo palestino a establecer un Estado independiente con Jerusalén como capital.
