Fès: sin piscinas públicas, los niños recurren a ríos y fuentes para combatir el calor

Niños de Fès bañándose en el río Aïn Chkef. (Y. Jaoual/Le360)

El 08/07/2026 a las 12h10

VídeoEn Fès, donde el termómetro superó los 43 grados este lunes, decenas de niños siguen lanzándose al río Aïn Chkef o refrescándose en las fuentes ornamentales de la ciudad ante la falta de piscinas públicas abiertas. Se trata de una práctica de alto riesgo denunciada por vecinos y asociaciones locales, que critican el prolongado cierre de las piscinas municipales y reclaman su reapertura urgente para proteger a los más jóvenes.

La ola de calor que afecta a la ciudad de Fès, donde las temperaturas superaron los 43 grados el lunes, está llevando a un número cada vez mayor de niños y jóvenes a buscar lugares donde escapar del intenso calor del verano. Ríos y fuentes urbanas se han convertido así en destinos habituales para refrescarse.

Ante la necesidad de encontrar espacios donde combatir las altas temperaturas, muchos no tienen otra alternativa y se bañan en lugares que carecen de las condiciones mínimas de seguridad. Así lo ha comprobado Le360, cuya cámara captó a decenas de niños nadando en el río Aïn Chkef. Durante el verano, este enclave recibe a jóvenes procedentes de distintos barrios de la ciudad que buscan aliviar la ola de calor, una imagen que refleja la escasez de infraestructuras de ocio destinadas a niños y jóvenes en Fès.

Mahjoub Khalifi, vecino de Fès, explica que este fenómeno se repite cada vez que llegan las altas temperaturas. «La mayoría de los niños que vienen aquí proceden de los barrios populares cercanos, aunque también llegan de zonas más alejadas donde no existen piscinas en las que los vecinos puedan refugiarse del calor», afirma.

Añade que la mayoría pertenece a familias con recursos limitados, incapaces de asumir el coste de las piscinas privadas, mientras que las públicas permanecen cerradas. «Aunque supone un peligro para los niños, la mayoría viene sin vigilancia y algunos incluso sin sus padres. Con temperaturas que oscilan entre los 39 y los 42 grados, para ellos esta es la única solución», lamenta.

Las escenas de baño no se limitan al río Aïn Chkef. Le360 también ha documentado la presencia de niños refrescándose en varias fuentes ornamentales situadas en glorietas y espacios públicos de la ciudad.

En este contexto, Youssef Chekra, representante del tejido asociativo de Fès, considera que el prolongado cierre de varias piscinas públicas, entre ellas las de Hassan II y El Merja, no hace más que agravar el problema. «Con estas temperaturas, todos los ciudadanos, especialmente los niños, necesitan acceder a las piscinas, más aún ahora que han comenzado las vacaciones de verano y ha terminado el curso escolar. Sin embargo, el consejo comunal sigue sin reabrir las piscinas que gestiona, pese a que es una de sus competencias», denuncia.

Por ello, insta a las autoridades comunales a acelerar su reapertura para responder a la creciente demanda que se registra durante los episodios de calor extremo.

Chekra añade que el problema no se limita al cierre de algunas piscinas, sino también a su desigual distribución dentro de la ciudad. Explica que barrios como Mérinides, Fès Médina y Jnane El Ward, con una elevada densidad de población, carecen de piscinas públicas, lo que priva a miles de niños de espacios de ocio cercanos.

Asimismo, considera que el baño en las fuentes urbanas se ha convertido en un fenómeno recurrente cada verano. «La situación es extremadamente peligrosa: existe el riesgo de ahogamiento y también refleja el abandono y la marginación que sufren estos niños. Es necesario poner en marcha un plan que impida esta situación y ofrecer piscinas como alternativa a estas fuentes», advierte. Recuerda además que la muerte de un menor la semana pasada en la fuente del Jardín Latin constituye una seria señal de alarma que exige una intervención urgente para evitar nuevas tragedias.

Por ello, reclama la elaboración de un plan concreto. «Es un llamamiento dirigido a los consejos territoriales y, en particular, al consejo comunal de Fès, que tiene la responsabilidad de mantener, rehabilitar y reabrir estas piscinas, así como de establecer acuerdos con las asociaciones de la sociedad civil para que los niños y jóvenes de los barrios populares y más alejados puedan beneficiarse de este servicio público gratuito», concluye.

Esta situación vuelve a poner de manifiesto la necesidad de crear espacios seguros y gratuitos para el baño durante los episodios de calor extremo. No solo está en juego el derecho de los niños al ocio y a la práctica de la natación, sino también su seguridad, para que no se vean obligados a convertir ríos y fuentes ornamentales en piscinas improvisadas, donde cualquier salto al agua puede acabar en tragedia.

Por Youssra Jaoual
El 08/07/2026 a las 12h10